Lester Young

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Lester Young (1909-1959) fue uno de los grandes precursores del jazz moderno y el padre de la tendencia jazzística denominada cool, continuadora del bebop y precursora del hard bop, una figura clave en la evolución del jazz contemporáneo. Billie Holiday, su alma gemela, bautizó a Young, el único hombre que nunca la decepcionó, el gran amor (platónico) de su vida, como The Pres, el presidente de los saxofonistas.

Con su sonido suave y elegante revolucionó el estilo de tocar el saxo tenor, dominado hasta entonces –la década de 1930– por el sonido potente y viril de Coleman Hawkins (1904-1969), a quienes todos querían parecerse. El sonido Young, en cambio, era destimbrado, con  un vibrato muy discreto y melódico fraseo. Es decir, lo contrario de hasta el momento. Improvisaba como nadie y poseía una impecable técnica. Parecía que no hacía nada dada la facilidad con que tocaba.

Su primera sesión de grabación tuvo lugar en 1936 con un pequeño grupo dirigido por el pianista Count Basie, con quien ya había actuado en 1934. La influencia de esta grabación –legendaria ya– fue enorme, y no solo entre los saxofonistas. Escuchamos de la misma Oh, Lady Be Good!, del musical de 1924 de George Gershwin Lady, Be Good.

Vamos ahora con la popular All of Me, canción que se ha convertido en unos de los grandes estándares del jazz que escribieron Gerald Marks y Seymour Simons en 1931. Young acompaña a su gran amiga Billie Holiday en esta grabación de 1941 que vemos en un vídeo con fotogramas de la película de 2011 The Artist.

De 1944 es Jammin’ the Blues, cortometraje de la Warner Bros. de treinta minutos de duración dirigido por Gjon Mili que nos ofrece una jam session con destacados músicos de jazz afroamericanos de la década de 1940: Lester Young (saxo tenor), George Red Callender (contrabajo), Harry Edison (trompeta), Marlowe Morris (piano), Sidney Catlett (batería), Barney Kessel (guitarra), Jo Jones (batería), John Simmons (contrabajo), Illinois Jacquet (saxo tenor), Marie Bryant (cantante y bailarina) y Archie Savage (bailarín). De este corto incluimos diez minutos con los temas Midnight Symphony (1944), del propio Young; On the Sunny Side of the Street (1930), de Jimmy McHugh y Dorothy Fields, con la voz de Marie Bryant, y Jammin’ the Blues (1944), también de Young y de nuevo con Marie Bryant.

En 1945 llevó a cabo otra sesión de grabación antológica con su trío: Bill Pots (piano) Norman Willams (contrabajo) y Jim Lucht (batería). Entre los temas que registró figura esta magnífica versión de Pennies from Heaven, canción con música de Arthur Johnston y letra de Johnny Burke que se escuchó por primera vez en la película homónima de 1936 que dirigió Norman Z. McLeod y protagonizaron Bing Crosby, Madge Evans, Edith Fellows y Donald Meek.

En esa misma sesión grabó ese fantástico tema que es These Foolish Things y que compusieron en 1936 Harry Link, Holt Marvell y Jack Strachey para la comedia musical británica Spread it Abroad, un tema que Young grabó por primera vez en 1945 y cuya versión quedó escrita en mayúsculas y negrita en la historia del jazz. De hecho, se ha asociado siempre a él. La que sigue es una grabación de 1952 con Oscar Peterson (piano) y su trío: Barney Kessel (guitarra), Ray Brown (contrabajo) y J.C. Heard (batería).

Mean to Me es un popular estándar de jazz compuesto en 1929 (música de Fred E. Ahlert y letra de Roy Turk). En 1946, Lester Young, Nat King Cole y Buddy Rich grabaron el tema, que fue lanzado en el álbum de ese año The Lester Young Trio No. 2. La actuación de Lester que recoge el vídeo corresponde al programa de la televisión estadounidense Art Ford’s Jazz Party emitido en 1958.

En los años 50 su influencia era enorme. Su insatisfacción también (los saxofonistas blancos que imitaban su estilo gozaban, por ser blancos, de mayor consideración). Empezó a beber, se refugió en su casa de Nueva York y falleció el 15 de marzo de 1959.

Despedimos a este excepcional músico y excepcional persona –ojalá todos los presidentes fueran como él– con una composición suya de 1939, Jumpin’ with the Symphony Sid, que interpreta en esta actuación de 1958 –de la que no podemos precisar más detalles– con Coleman Hawkins, acompañados por Charlie Shavers (trompeta), J.C. Higginbotham (trombón); Pee Wee Russell (clarinete), Harry Sheppard (vibráfono), Willie The Lion Smith (piano), Dickie Thompson (guitarra), Vinnie Burke (contrabajo) y Sonny Greer (batería).

Que pasen un buen domingo.

Maurice Jarre

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El día más largo, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Pasaje a la India, Gorilas en la niebla… Son solo cinco títulos de muy buenas películas –unas más que otras, pero buenas todas ellas– cuya banda sonora original es obra del gran compositor francés Maurice Jarre, autor de la música de más de 150 películas muchos de cuyos temas son una referencia ineludible en la historia de la música para cine y forman parte de la memoria popular –de cinéfilos y no cinéfilos– tanto o más que los filmes en que figuran.

Nacido en Lyon en 1924 y fallecido en Los Ángeles en 2009, comenzó a componer para cine en 1952 en su país (la de Hôtel des Invalides fue su primera banda sonora) y diez años más tarde alcanzó el reconocimiento mundial –ya disfrutaba de él en Francia– con la música de las bandas sonoras de las películas de habla inglesa El día más largo (estadounidense) y Lawrence de Arabia (británica).

Comenzamos con la obertura de El día más largo y el tema principal de Lawrence de Arabia, ambas estrenadas en 1962. El día más largo (The Longest Day) primero –en Francia e Irlanda en septiembre de 1962 y en Estados Unidos y Gran Bretaña en octubre– y Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia) poco después: en Estados Unidos y Gran Bretaña en diciembre. El día más largo fue dirigida por Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki y narra, de forma muy americanizada, el desembarco de Normandía. Lawrence de Arabia fue su primera colaboración con el maestro David Lean. Para Lean –cumpliendo el refrán español “A tal señor, tal honor”– compuso algunas de sus mejores bandas sonoras. Los tres Oscar a la Mejor banda sonora que consiguió fueron con filmes dirigidos por él. El primero por Lawrence de Arabia.

Como observarán, la mayoría de los vídeos que figuran en la entrada son de imágenes fijas, a veces solo una. Ello se debe a la carencia de otros con las respectivas secuencias de las películas –la calidad de imagen de los pocos que hay es muy deficiente– y a la prioridad, dadas las circunstancias, de que la música de Jarre –que en definitiva es el tema que nos ocupa– pueda escucharse tal como en su momento se conoció.

Aclarado este extremo, vamos con ellos.

Tras el éxito de Lawrence de Arabia se instaló en Hollywood y comenzó a colaborar con directores  como Alfred Hitchcock (Topaz), John Huston (El juez de la horca, El hombre que pudo reinar) o Luchino Visconti (La caída de los dioses). Además de con David Lean, por supuesto. Por la banda sonora de la película que este dirigió y se estrenó en 1965 Doctor Zhivago, su segunda colaboración con Lean, ganó el segundo Oscar a la Mejor banda sonora original. Incluimos de la misma el sobresaliente y conocidísimo “Tema de Lara”.

A la película francesa de 1966 ¿Arde París? (Paris brûle-t-il?), que dirigió René Clément con guion adaptado por Francis Ford Coppola y Gore Vidal –otro filme bélico– corresponde este vals de ritmo quebradizo que muestra, una vez más, su enorme capacidad para componer.

Más música para el cine de Lean. Ahora con el tema de principal de La hija de Ryan (Ryan’s Daughter), estrenada en 1970.

La música de Jarre rezuma frescura y originalidad, incluso en géneros como el western, cuyas composiciones para Los profesionales, ¡Villa cabalga! o El juez de la horca se alejan de los tópicos que hasta entonces la encorsetaban. Del filme de Huston El juez de la horca (The Life and Times of Judge Roy Bean) es la canción “Marmalade, Molasses and Honey” –letra de Marilyn Bergman y Alan Bergman– que canta Andy Williams y con la que obtuvo el Globo de Oro a la Mejor canción original. La escuchamos en un vídeo con la secuencia del mismo.

Regresamos a su colaboración con David Lean y a su tercer Oscar a la Mejor banda sonora original. Lo obtuvo por la película de 1984 Pasaje a la India (A Passage To India). Escuchamos los temas “Chandrapore” y “A Passage To India Adela’s”.

Finalizamos con el tema principal de Gorilas en la niebla (Gorillas in the Mist), película estadounidense de 1988 que dirigió Michael Apted.

La última banda sonora que compuso fue para Sunshine, película de 1999 dirigida por István Szabó. Luego se retiró, ya que –opinaba– la industria cinematográfica apostaba ahora por “prácticos sintetizadores” en detrimento de la “orfebrería musical”. Decimos de algo que nos maravilla que es “de cine”. En este caso, pues, la música de Jarre es de cine por partida doble.

Disfruten del domingo (o lo que queda de él), que mañana ya es lunes.

Ópera. Cinco dúos

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Domingo de ópera. Más concretamente de conocidos dúos –o duetos, como prefieran– de famosas óperas. Con las arias –a las que en su día dedicamos una entrada–, los dúos son una de sus composiciones principales y más exigentes, pues requieren por parte de sus ejecutantes una compenetración dramática y un acoplamiento vocal nada fácil de conseguir. Para la entrada de hoy hemos seleccionado cinco partiendo de nuestro particular gusto que, como siempre, hemos tenido que supeditar a la existencia de vídeos susceptibles de ser insertados y a la calidad de sus intérpretes, de la de su imagen y, sobre todo, de la claridad con que se escuchan las voces. Y, como siempre también, los hemos ordenado cronológicamente en función del año en que se estrenó cada una de las óperas a las que pertenecen.

Comenzamos con el “Dúo de Papageno y Papagena”, de la ópera cómica de Wolfgang Amadeus Mozart La flauta mágica (Die Zauberflöte), un cuento de hadas, una historia de amor, llena de símbolos masones, que fue la última ópera que se escenificó en vida del autor. Él mismo la dirigió, en el Freihaus-Theater auf der Wieden de Viena, el 30 de septiembre de 1791, dos meses antes de fallecer. Papageno es un ser mitad pájaro y mitad persona que lleva una gran jaula a sus espaldas enamorado de Papagena, una bella joven.

El vídeo recoge el momento en que el barítono británico Simon Keenlyside (Papageno) y la soprano irlandesa Ailish Tynan (Papagena) lo interpretan durante la representación producida por la Royal Opera House en el Covent Garden (Londres) a principios de 2003.

El barbero de Sevilla (Il barbiere di Siviglia) es una ópera bufa en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto de Cesare Sterbini (basado en la comedia del mismo nombre de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais, editada en 1775). Se estrenó –aunque con otro título: Almaviva, o la precaución inútil– el 20 de febrero de 1816 en el Teatro Argentina de Roma. La historia nos cuenta las peripecias de una pareja de enamorados: el conde de Almaviva y la joven huérfana Rosina, a quien también pretende Bartolo, preceptor de la muchacha, a pesar de la diferencia de edad. La pareja, que no quiere dejar de serlo, recurre a la ayuda en un barbero llamado Fígaro para que, mediante enredos, engañe a Bartolo y los enamorados puedan casarse.

Son el barítono sueco Peter Mattei (Fígaro) y la mezzosoprano de coloratura estadounidense Joyce DiDonato (Rosina) los intérpretes de este “Dúo de Fígaro y Rosina” en la producción que de El barbero de Sevilla llevó a cabo la Ópera del Metropolitan en Nueva York en 2007.

Producida también por la Ópera del Metropolitan de Nueva York, es esta versión de 1987 de la ópera de Georges Bizet Carmen, basada en la novela homónima de Prosper Mérimée (1845) y estrenada en el Teatro Nacional de la Opéra-Comique de París en  marzo de 1875. Su dramática trama –la historia de una pasión atormentada entre una muchacha astuta y atractiva y un soldado ingenuo que enloquece por los celos– se ubica en esa España meridional de la segunda mitad del siglo XIX que tanto atraía a los países más industrializados de Europa por su –para ellos– exotismo. «Parle-moi de ma mère” es uno de sus espléndidos dúos. Lo interpretan, sobre el escenario del Metropolitan, el tenor español José Carreras y la soprano estadounidense Leona Mitchell.

Simón Boccanegra, ópera con música de Giuseppe Verdi sobre el personaje histórico homónimo, que llegó a ser Dux de Génova en 1339, se basa en la pieza teatral homónima de Antonio García Gutiérrez y se estrenó en el Teatro La Fenice de Venecia en marzo de 1857. La trama no acabó de gustar y en 1881 se presentó una versión revisada, que es la que actualmente se representa, en el Teatro de La Scala de Milán. Desde el mismo coliseo escuchamos este dúo entre Bocanegra y su hija Amelia en las voces del tenor español Plácido Domingo y la soprano alemana Anja Harteros en una representación de la ópera de 2010.

Finalizamos la entrada con el “Dúo de las flores” (“Duo des fleurs” o “Sous le dôme épais”), un hermoso dúo, muy conocido e interpretado como pieza suelta en concierto, de la ópera de Léo Delibes Lakmé, cuya acción transcurre en India a finales del siglo XIX, durante la época de la conquista colonial inglesa. Lakmé se presentó por primera vez al público en el Teatro Nacional de la Opéra-Comique de París en 1883. El “Dúo de las flores” –cuando, en el primer acto, Lakmé, hija de un sacerdote brahmán, y su criada Mallika, van a recoger flores cerca de un río– está compuesto para dos voces femeninas. Estas son, en esta ocasión, la mezzo-soprano letona Elīna Garanča, y la soprano ruso-austriaca Anna Netrebko. Lo interpretan en el Festspielhaus Baden-Baden (Casa de los Festivales de Baden-Baden), sala de conciertos y ópera situada en la ciudad alemana de Baden-Baden, durante la gala del verano de 2007.

Buen domingo y que la semana que comienza mañana les sea propicia.