Sobre el blog

Fue en noviembre de 2012. Lo conté en otra ocasión. Una amiga mía estaba creando un blog por motivos profesionales. Yo andaba por entonces fascinado por una música que –podría decirse– acababa de descubrir: la música para teatro (la opereta y los musicales especialmente) y la de cabaret. Tal fascinación se debía a la labor de documentación que había llevado a cabo para escribir mis novelas El corto tiempo de las cerezas y Adiós, mirlo, adiós (Bye Bye Blackbird), pues en ambas –quien las conozca podrá dar fe de ello– la música juega un papel trascendental.

Publicar una novela no se hace de la noche a la mañana. Requiere una serie de pasos que muchas veces son pesados y rutinarios (maquetación, correcciones, etc.) y momentos más o menos largos de espera mientras estos se materializan. En el ínterin, se me ocurrió crear, como hacía mi amiga, también un blog, que titulé Música de Comedia y Cabaret y era anónimo. Lo hice más que nada como mero divertimento. Ahora ya no lo es y por eso cierra (las razones detalladas las explico allí).

Salió El viaje (principios de 2014) y me puse a promocionarla en Facebook. Había abierto una cuenta exprofeso hacía meses y en mi muro publicaba prácticamente todos los días más de una vez cosas sobre literatura, música, cine, política, historia… El resultado: mucho ruido y pocas nueces. Abandoné entonces el anonimato del blog –aunque siguió titulándose Música de Comedia y Cabaret– y empecé a publicar en él extractos de El viaje y otras entradas sobre temas de mi interés.

Con el tiempo, sin embargo, el blog se convirtió en una especie de batiburrillo. Llegó un momento en que no me sentía cómodo con el contenido. No me gustaba nada que los artículos (o entradas) que publicaba remitieran siempre a Musicadecomedia.wordpress.com. Compré el dominio manuelcerda.com y decidí abrir un nuevo blog.

Daba ya la tarea por concluida. Así lo anuncié en una entrada que presentaba El blog de Manuel Cerdà en abril del año pasado. Mas no, no acababa de estar satisfecho. Decidí, una vez más, comenzar de nuevo. No quiero decir con esto que cuanto figure aquí a partir de ahora vaya a ser original o inédito ni mucho menos, simplemente que comienzo una vez más.

En cuanto a la configuración del blog, las diversas secciones –alguna sí totalmente nueva– se explicitan en el menú. No obstante, hay algunos aspectos que deseo explicar con más detalle.

Una de las secciones que más va a crecer estos primeros días, o estas primeras semanas, de la nueva, y definitiva, etapa que hoy inicio de este blog es Sobre mí, que, a su vez, está dividida en dos subsecciones: Publicaciones y Actividades profesionales.

La primera recogerá lo más relevante de mi producción bibliográfica, lo que yo así considero y lo que otros han considerado. En cuanto a la segunda quiere ser una especie de autobiografía profesional.

En mi vida profesional –aunque no me gusta usar esta expresión– investigué, escribí, publiqué, dirigí obras colectivas, fui profesor… En Wikipedia figura casi todo. Lo que la biografía no cuenta, obviamente, es mi vivencia, mi experiencia personal. Y eso es lo que me propongo hacer aquí. Antes, no obstante, quiero explicar por qué hago esto, cuáles son las razones que me mueven a ello.

Por un lado, no me gustaría que se confundiera esta sección como una muestra de narcisismo: miren cuántas cosas he hecho, y lo exitosas que han sido. No se trata de eso. Además, pienso hablar tanto de éxitos como de reveses. Por otro, tampoco deseo que alguien crea que soy un alocado que de la noche a la mañana dice ¡hala!, ahora voy a escribir novelas. Todo está relacionado y una cosa me ha llevado a la otra.

Hay, sin embargo, una tercera razón no menos importante para mí. Comenzar de nuevo no significa dejar el pasado atrás, pero sí implica pasar página, o mejor dicho: terminar de escribir la página, o páginas, que uno tiene entre manos y empezar otra, u otras. Es por esto que he cerrado mi blog Música de Comedia y Cabaret de forma indefinida. No ha sido una decisión fácil, pues las entradas que allí publicaba eran de las que más a gusto elaboraba. Pero ni tengo el don de la omnipresencia ni el de la omnisciencia. También conlleva –así al menos lo entiendo yo– saldar cuentas con el pasado. Es algo en la base de cualquier relación, sea esta personal o social. Que me utilicen me sienta muy mal, pero que muy mal. Pero dejemos esta cuestión por ahora. En los siguientes artículos sobre esta especie de autobiografía profesional ya irán viendo por qué digo esto.

Otra sección que incrementará considerablemente las entradas es la de Historia, pues en ella incluiré mi trabajo en el campo de la arqueología industrial, en el que me inicié en 1979 y abandoné en 2008 al darme cuenta de que los resultados de mis investigaciones –entre ellas, las primeras excavaciones arqueológico-industriales que tuvieron lugar en el Estado español– importaban un bledo tanto en el ámbito académico como en el de la Administración. Unos y otros a los suyo, a hacer currículo, a publicitarse. Y es que, me temo, alguna iniciativa hay por ahí que me recuerda mucho a lo que acabo de manifestar sobre la sección anterior.

En fin, no deseo repetirme, o seguir repitiéndome, ni menos solaparme con la entrada de presentación que publico hoy mismo en la que abordo más detenidamente este asunto. A ella les remito.