My Ideal

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Hoy, otro vídeo con una canción de aquellos tiempos en que se bailaba al son de una orquesta, por renombrada que fuera. Se trata de My Ideal, que compusieron en 1930 Richard A. Whiting y Newell Chase (música) y Leo Robin (letra).

My Ideal es uno de los temas que forman parte de la banda sonora de la película Sabrina, una deliciosa comedia del gran Billy Wilder estrenada en 1954 que protagonizaron Humphrey Bogart, Audrey Hepburn y William Holden. Por eso las imágenes del vídeo corresponden a ella, si bien en los fragmentos de las secuencias seleccionadas solo aparecen los dos primeros. Suena, de todos modos, unos instantes, cuando Audrey Hepburn (Sabrina) acompaña a Humphrey Bogart (Linus) a navegar en su yate, justo después de que ella cante un trocito de la canción Yes! We Have No Bananas, al poner otra canción en el tocadiscos.

La versión que suena es la que grabaron Billy Butterfield & his Orchestra con Margaret Whiting (voz) en 1942. Como dato curioso mencionar que Margaret Whiting (1924-2011) era hija de Richard A. Whiting, el autor de la melodía.

Maurice Jarre

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El día más largo, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Pasaje a la India, Gorilas en la niebla… Son solo cinco títulos de muy buenas películas –unas más que otras, pero buenas todas ellas– cuya banda sonora original es obra del gran compositor francés Maurice Jarre, autor de la música de más de 150 películas muchos de cuyos temas son una referencia ineludible en la historia de la música para cine y forman parte de la memoria popular –de cinéfilos y no cinéfilos– tanto o más que los filmes en que figuran.

Nacido en Lyon en 1924 y fallecido en Los Ángeles en 2009, comenzó a componer para cine en 1952 en su país (la de Hôtel des Invalides fue su primera banda sonora) y diez años más tarde alcanzó el reconocimiento mundial –ya disfrutaba de él en Francia– con la música de las bandas sonoras de las películas de habla inglesa El día más largo (estadounidense) y Lawrence de Arabia (británica).

Comenzamos con la obertura de El día más largo y el tema principal de Lawrence de Arabia, ambas estrenadas en 1962. El día más largo (The Longest Day) primero –en Francia e Irlanda en septiembre de 1962 y en Estados Unidos y Gran Bretaña en octubre– y Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia) poco después: en Estados Unidos y Gran Bretaña en diciembre. El día más largo fue dirigida por Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki y narra, de forma muy americanizada, el desembarco de Normandía. Lawrence de Arabia fue su primera colaboración con el maestro David Lean. Para Lean –cumpliendo el refrán español “A tal señor, tal honor”– compuso algunas de sus mejores bandas sonoras. Los tres Oscar a la Mejor banda sonora que consiguió fueron con filmes dirigidos por él. El primero por Lawrence de Arabia.

Como observarán, la mayoría de los vídeos que figuran en la entrada son de imágenes fijas, a veces solo una. Ello se debe a la carencia de otros con las respectivas secuencias de las películas –la calidad de imagen de los pocos que hay es muy deficiente– y a la prioridad, dadas las circunstancias, de que la música de Jarre –que en definitiva es el tema que nos ocupa– pueda escucharse tal como en su momento se conoció.

Aclarado este extremo, vamos con ellos.

Tras el éxito de Lawrence de Arabia se instaló en Hollywood y comenzó a colaborar con directores  como Alfred Hitchcock (Topaz), John Huston (El juez de la horca, El hombre que pudo reinar) o Luchino Visconti (La caída de los dioses). Además de con David Lean, por supuesto. Por la banda sonora de la película que este dirigió y se estrenó en 1965 Doctor Zhivago, su segunda colaboración con Lean, ganó el segundo Oscar a la Mejor banda sonora original. Incluimos de la misma el sobresaliente y conocidísimo “Tema de Lara”.

A la película francesa de 1966 ¿Arde París? (Paris brûle-t-il?), que dirigió René Clément con guion adaptado por Francis Ford Coppola y Gore Vidal –otro filme bélico– corresponde este vals de ritmo quebradizo que muestra, una vez más, su enorme capacidad para componer.

Más música para el cine de Lean. Ahora con el tema de principal de La hija de Ryan (Ryan’s Daughter), estrenada en 1970.

La música de Jarre rezuma frescura y originalidad, incluso en géneros como el western, cuyas composiciones para Los profesionales, ¡Villa cabalga! o El juez de la horca se alejan de los tópicos que hasta entonces la encorsetaban. Del filme de Huston El juez de la horca (The Life and Times of Judge Roy Bean) es la canción “Marmalade, Molasses and Honey” –letra de Marilyn Bergman y Alan Bergman– que canta Andy Williams y con la que obtuvo el Globo de Oro a la Mejor canción original. La escuchamos en un vídeo con la secuencia del mismo.

Regresamos a su colaboración con David Lean y a su tercer Oscar a la Mejor banda sonora original. Lo obtuvo por la película de 1984 Pasaje a la India (A Passage To India). Escuchamos los temas “Chandrapore” y “A Passage To India Adela’s”.

Finalizamos con el tema principal de Gorilas en la niebla (Gorillas in the Mist), película estadounidense de 1988 que dirigió Michael Apted.

La última banda sonora que compuso fue para Sunshine, película de 1999 dirigida por István Szabó. Luego se retiró, ya que –opinaba– la industria cinematográfica apostaba ahora por “prácticos sintetizadores” en detrimento de la “orfebrería musical”. Decimos de algo que nos maravilla que es “de cine”. En este caso, pues, la música de Jarre es de cine por partida doble.

Disfruten del domingo (o lo que queda de él), que mañana ya es lunes.

Ennio Morricone en concierto

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Por un puñado de dólares, El bueno, el feo y el malo, Hasta que llegó su hora, Novecento, La misión, Érase una vez en América, Días del cielo, Cinema Paradiso… Son solo unos pocos títulos de conocidas películas cuya banda sonora es obra de Ennio Morricone, compositor y director de orquesta nacido en Roma en 1928 considerado, con todo merecimiento, uno de los compositores de temas instrumentales más populares de la segunda mitad del siglo XX. Autor nada menos que de las bandas sonoras de más de quinientas películas y series de televisión, su trabajo para Sergio Leone en aquellos míticos spaghetti westerns de la década de 1960 le inmortalizó y le dio a conocer internacionalmente. Morricone –versátil como pocos– ha compuesto también para Pasolini, Cavani o Bertolucci, entre otros, y su música está presente en filmes de muy diversos géneros cinematográficos: películas policiacas, documentales, comedias eróticas, dramas y, por supuesto, los westerns de Leone que lo dieron a conocer.

Nominado varias veces a los premios Oscar, no ha conseguido ninguno, pero en 2006 –tal vez para lavar la mala conciencia de los académicos que en su momento dieron el preciado galardón a obras de manifiesta calidad inferior– se le recompensó con el Oscar honorífico. Ha obtenido también Varios premios BAFTA, varios David de Donatello, varios Nastro d’argento y el Grammy Trustees Award (Premio a la trayectoria musical) en 2014.

La música de Ennio Morricone aúna dos aspectos que pocas veces se dan: es al mismo tiempo fácil de escuchar y de elaboración ciertamente compleja, lo que le permite recrearse en ella y orquestarla a su manera. “Desprecio la melodía, pero en el cine estoy obligado a hacerla, y así lo cumplo. Solo que la abordo de una manera distinta, más científica, más matemática; no llevado por la intuición ni por el romanticismo”, declaró a El País en marzo de 2007. En el concierto que vamos a ver –parte de él, claro; siempre estamos condicionados a la existencia de vídeos que pueden insertarse– se nota que está exento de tal obligación.

El concierto a que nos referimos –uno de tantos con los que nos ha deleitado en los últimos años– tuvo lugar en el Arena de Verona (Verona, Italia) el 28 de septiembre de 2002. Además de la Orchestra Roma Sinfonietta, dirigida por él mismo, participaron en el evento la pianista Gilda Buttà, la soprano Susanna Rigacci y el Nuovo Coro Lirico Sinfonico Romano. El mismo concierto se celebró en la plaza de San Marcos de Venecia en 2007.

Hemos ordenado los vídeos –pertenecientes a los dos conciertos mencionados– según el año en que se estrenó la película a cuya banda sonora pertenece el fragmento musical elegido por el propio Morricone, por lo que comenzamos con el tema principal del filme Il buono, il brutto, il cattivo (El bueno, el feo y el malo en España, El bueno, el malo y el feo en Hispanoamérica), que dirigió en 1966 Sergio Leone e interpreta Susanna Rigacci acompañada del coro.

El cine de Gillo Pontecorvo, comprometido, de fuerte carga política, ganó en intensidad narrativa gracias a la música de Morricone, que no se limita a una simple ambientación y sirve a las necesidades de la película. “No hay que olvidar que el cine se dirige por igual al oído y a la vista, y la música no puede estar en un escalón inferior”, declaró este. En los dos vídeos que siguen escuchamos los temas principales de los filmes de Pontecorvo La batalla de Argel (La battaglia di Algeri), de 1966, y Queimada, de 1969.

Entre una y otra Morricone –prolífico, infatigable– colaboró de nuevo con Leone en la banda sonora de Hasta que llegó su hora (1968, C’era una volta il West). Así de bien suena la versión sinfónica de este tema que compuso para ella con Susanna Rigacci y el coro.

Finalizamos –no por falta de ganas de seguir con la música de este excepcional compositor sino porque es el último de los vídeos que hemos localizado del concierto que nos ocupa con una buena calidad de imagen y sonido– con una de sus mejores obras para el cine, la banda sonora de Cinema Paradiso (su suite orquestal siendo precisos), entrañable película de Giuseppe Tornatore estrenada en 1988 y ganadora de prestigiosos premios cinematográficos como el Gran Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes (1989), Mejor banda sonora en los David de Donatello (1989), Oscar a la Mejor película de habla no inglesa (1989) y Globo de Oro a la Mejor película extranjera (1990), entre otros.

Que pasen un muy buen día.

Cinco temas de Henry Mancini

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Hay películas cuya banda sonora alcanza tanta notoriedad, o más, que ellas mismas. Algunas incluso son recordadas sobre todo por esta, o solo por esta. Las bandas sonoras de Henry Mancini (1924-1994) son un caso excepcional, casi único, pues compuso música espléndida para espléndidas películas, y es que “Henry Mancini tenía el don de una gracia leve y exquisita, de una elegancia no superficial –teñida de un necesario spleen– que contaminaba toda la película. Tuvo la suerte de encontrarse con los filmes en los que su sofisticado talento podía desarrollarse solarmente, y estos tuvieron a su vez la suerte de encontrarse con él y, entonces, ser realmente perfectos. (…) tuvo el talento, la sensibilidad y el sentido de lo cinematográfico necesarios como para que sus bandas sonoras fueran a la vez éxitos millonarios en ventas de discos, standards de larga vida en los repertorios de los mejores cantantes y jazzistas, y eficaces elementos dramáticos dentro de las películas.” (Carlos Colón: “Muere Henry Mancini, uno de los grandes compositores del cine”, El País, 15 de junio de 1994).

Autor de bandas sonoras para más de noventa películas, y ganador, por ellas, de veinte premios Grammy y cuatro Oscar, quedarse solo con cinco de sus temas no es fácil. Hay tanto para elegir… En fin, vamos con los cinco seleccionados según el particular criterio de un servidor. Con la seguridad, eso sí, de que todos –que seguro que conocen–van a ser de su agrado.

Comenzamos con el que, sin duda, es el más popular de todos, Pink Panther theme, que compuso para la película, estrenada en 1963, de Blake Edwards –con quien mantuvo una larga y fructífera colaboración desde que en 1958 lo contrató para hacer la música de su serie de televisión Peter Gunn (otra joya musical)– La Pantera Rosa (The Pink Panther). Estupenda la película, estupendo el tema, y –algo que se cuidó mucho en el cine de aquella época– estupenda la secuencia inicial con los títulos de crédito. Edwards pensó en una pantera rosa animada y encargó su diseño a Friz Freleng, creador –entre otros personajes– del cerdito Porky o del gato Silvestre. Freleng hizo una animación tan conseguida que el personaje imaginado por Edwards y creado por él trascendió la película y dio lugar a la popular serie de animación del mismo título. Escuchar los primeros compases de Pink Panther theme y asociarlo inmediatamente al dibujo animado es prácticamente inevitable.

Y ahora –en orden cronológico– continuamos con los otros cuatro temas seleccionados. Le toca, así, el turno a Moon River, canción –con letra de Johnny Mercer– de otro filme de Edwards estrenado en 1961: Breakfast at Tiffany’s (Desayuno con diamantes en España y Muñequita de lujo o Diamantes para el desayuno en Latinoamérica). Mancini la compuso expresamente para Audrey Hepburn. El resultado: una maravilla. Moon River ganó el Oscar a la Mejor Canción y el Grammy al Disco del Año, y ha sido luego versionada por infinidad de cantantes y músicos instrumentistas de todos los géneros. Veamos la secuencia inicial de Desayuno con diamantes con Moon River de fondo y la que recoge la deliciosa interpretación de Audrey Hepburn.

Más Blake Edwards, más Mancini, más de esa productiva y magnífica colaboración. Mancini no solo compuso bandas sonoras para comedias,  también –aunque en menor medida– para dramas, como Sed de mal (1958) de Orson Welles. Y Edwards lo mismo. Una de las pocas excepciones, pues, de ambos, de la que dos salen más que airosos, y que dio como resultado temas como Días de vino y rosas (Days of wine and roses), de la película del mismo título estrenada en 1962, que ganó el Oscar a la Mejor Canción y el Grammy al Disco del Año.

Otro de los grandes directores de cine con los que Mancini trabajó fue Stanley Donen. Suyas dos películas las que pertenecen los dos temas con que finalizamos la entrada. El primero el que Charada (Charade), espléndido filme de 1963. Donen había escuchado “Baby Elephant Walk”, de la película Hatari!, y le había encantado, por lo que decidió telefonear a Mancini a Londres para hablarle sobre su próximo proyecto. La melodía suena en diversos momentos de la película. Lo escuchamos en la secuencia inicial con los títulos de crédito, excelente obra del diseñador gráfico estadounidense Maurice Binder, autor también de los títulos de crédito de la serie de James Bond.

Dos en la carretera (Two for the road) se estrenó en 1967, y escuchamos el tema homónimo en este vídeo con imágenes del filme: una historia sobre la  relación de un matrimonio entre un arquitecto (Albert Finney) y su esposa (Audrey Hepburn) durante doce años en diferentes viajes en coche por la Normandía.

Feliz día.