Come prima

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Para derretirse es esta versión de Come prima que interpreta, con el solo acompañamiento de su guitarra, Caetano Veloso. Come prima es una conocidísima canción que compusieron Vincenzo Di Paola (música) y Mario Panzeri (letra) y grabó por primera vez Tony Dallara en 1957. A pesar de ser rechazada para participar en el Festival de la Canción de San Remo, se vendieron más de 300.000 copias del single que la contenía al poco de salir este a la venta, convirtiéndose en el mayor éxito de ventas de la canción italiana hasta entonces. Un año después también la grabaron Marino Marini, Domenico Modugno y la orquesta de Armando Trovajoli con la cantante Miranda Martino. Las versiones se sucedieron y se grabó en otros idiomas. Así lo hicieron, entre otros, Malcolm Vaughan (1958, con el título More Than Ever), The Platters (1958, con el título For the First Time), Los Cinco Latinos (1958, Como antes) o Dalida (1959, con el título Tu me donnes). Más recientemente hay que mencionar las versiones de Golpes Bajos (1984) y de la italiana Mafalda Minozzi (2013) y la que he elegido para confeccionar este vídeo –para mí, ninguna como esta–, la que interpretó Caetano Veloso en el Teatro Nuovo (Dogana, Republica de San Marino) los días 28, 29 y 30 de octubre de 1997 en homenaje a Federico Fellini y Giulietta Masina (Per Federico e Giulietta), quienes desde que se conocieron se amaron intensamente hasta el fin de sus días. El recital que se grabó en directo y salió en CD en 1999 con el título Omaggio a Federico e Giulietta.

Les dejo con Caetano Veloso y su cautivadora versión de Come prima, y con ella con toda la poética musical y las exquisiteces vocales que transmite su voz embelesadora. No sé si se les gustará el vídeo. La canción seguro que sí, deben conocerla de sobra.

Caetano Veloso y Gilberto Gil: dos amigos, un siglo de música

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Vamos a comenzar la semana con música, con casi hora y media (1 hora y 22 minutos para ser exactos) de una música maravillosa. ¿Un ejemplo?

¿No les parece maravillosa? Eran, como habrán observado enseguida, Caetano Veloso y Gilberto Gil interpretando en directo A luz de Tieta, un tema de Veloso de su álbum Prenda minha (1998). Es el vídeo con que termina el concierto Dois amigos. Um século de música, del que nos ocupamos hoy, e incluye diversos momentos de la gira homónima que emprendieron ambos en 2015 por diversos países (la actuación que recoge el vídeo no creo que sea en España, pues con esa intolerancia dogmática que caracteriza la Ley Mordaza –en 2016 el delito de “enaltecimiento de terrorismo” fue la primera causa de denuncias policiales y actuaciones policiales con casos que, como poco, rayan el ridículo– igual hubieran acabado siendo juzgados por dicha fechoría al acabar todo el mundo coreando “Eta, eta, eta”).

Mas volvamos a lo que realmente importa: la música genial de dos genios de la música. La entrada del pasado 13 de julio sobre Caetano Veloso ponía fin a un largo artículo de tres sobre la trayectoria musical de este enorme compositor y cantante, entre otras cosas. En ellas –en la primera sobre todo– mencionábamos su estrecha relación de amistad con Gilberto Gil, que surgió en 1965, cuando el primero se trasladó a Rio. Ambos lideraron el movimiento Tropicália y su amistad fue consolidándose a medida que actuaban juntos y compartían exilio en Londres. En 1976 formaron, junto a Gal Costa y María Bethânia, el grupo Doces Bárbaros, y en 1993 lanzaron el álbum Tropicalia 2, para conmemorar los veinticinco años del Tropicalismo.

En 2015, al cumplirse cincuenta años de amistad y de admiración mutua, realizaron una gira que bautizaron Dois amigos. Um século de música (Dos amigos, un siglo de música) por diversos países europeos que, luego, continuaría por Brasil. La gira se grabó en directo y se editó en DVD y en dos CD con el concierto completo de 28 canciones. “Esta reunión histórica no solo es una joya de la música brasileña, sino que también trasciende una amistad de toda la vida y la celebración del 50º aniversario de las carreras musicales de dos artistas que han traspasado barreras culturales, sociales y políticas a través de la música a nivel mundial” (Carlos Galilea, El País, 5 de marzo de 2016).

Afortunadamente, la mayoría de las canciones que interpretaron en la gira – 44 conciertos en 21 países– están disponibles para ser insertados. Así que vamos allá, a disfrutar, conmovernos, emocionarnos, vibrar con su música y con su talento. De los 28 temas del concierto incluimos nada menos 24, en el orden que figuran en el DVD, con el título de cada canción, su compositor, el año en que se grabó por primera vez y el título del álbum. Entre ellos, canciones tan hermosas como esta de Gil, Super Homem.

O esta bella Sampa de Veloso.

También, canciones de otros compositores brasileños, como la preciosa É luxo só, de Ary Barroso y Luiz Peixoto de 1957.

Y no brasileños. Canciones ya de por sí bellas que ellos engrandecen aún más con su gran delicadeza. ¿Qué les parece esta versión de Come prima?

Vamos ya con todos los vídeos seguidos y escuchar las canciones una tras otra, como en un concierto –en el orden que figuran en el DVD– en esta lista de reproducción con los 24 temas que hemos creado al efecto. Son los siguientes:

  1. El concierto se abre con una canción de Gil, Back in Bahia, de su álbum Expresso 2222, de 1972, año en que ambos regresaron a Brasil de su exilio en Londres tras ser considerados “potencialmente peligrosos” por las autoridades militares brasileñas y expulsados del país en 1969.
  2. Coração vagabundo, otra hermosa canción del primer disco de Veloso (Domingo, 1967), que grabó con Gal Costa, en el que predomina el estilo bossa nova, con composiciones la mayoría suyas.
  3. É luxo só, entrañable tema de Ary Barroso y Luiz Peixoto de 1957 que popularizó João Gilberto en su disco Chega de saudade (1959), padre de la bossa nova, “mi maestro supremo”, como lo califica Caetano Veloso en su libro Verdad tropical.
  4. É de manhã, canción que Caetano Veloso escribió en 1963 e hizo famosa su hermana, Maria Bethânia, en su disco homónimo de 1965.
  5. Sampa, precioso tema de Veloso que apareció originalmente en el álbum de 1978 Muito (Dentro da Estrela Azulada).
  6. Terra, otra gran canción de Veloso que este grabó por primera vez en el álbum Muito (1978).
  7. Nine Out of Ten, también de Veloso, de Transa(1972), elepé que grabó cuando estaba exiliado en Londres con Gil.
  8. Odeio, del álbum de Veloso (2006), abreviatura de você, fruto de su experimentación con y rock y la música underground.
  9. Tonada de luna llena, bellísima canción del venezolano Simón Díaz (El Tío Simón), quien la grabó en 1972 en el elepé Tonadas.
  10. Eu vim da Bahia, un tema de Gil de 1966 que este cantó por vez primera en el programa de televisión O Fino da Bossa, que presentaba la malograda Elis Regina.
  11. Super Homem (A canção), otro tema de Gil, este de su álbum Realce de 1979. Gil lo compuso tras leer un relato de Caetano Veloso sobre la película Superman (1978).
  12. Come prima, exquisita canción italiana con música de Vincenzo di Paola y Sandro Taccani y letra de Mario Panzeri, un gran éxito de Tony Dallara de 1957.
  13. Estérico, del álbum de Gilberto Gil Um Banda Um (1982), en el que experimenta con ritmos jamaicanos.
  14. Tres palabras, grandísimo bolero del compositor cubano Osvaldo Farrés, de 1943.
  15. También a Um Banda Um corresponde Drão.
  16. Não tenho medo da morte, del álbum de Gil Banda larga cordel (2008) en una sobrecogedora versión. “No tengo miedo de la muerte, / pero sí de morir. / ¿Cuál es la diferencia?, / hay que preguntarse. / La muerte llega después / que uno deja de respirar. / Morir todavía está aquí, / en la vida, en el sol, en el aire. / Aún puede haber dolor, / o deseo de hacer pis”.
  17. Toda menina baiana, canción de Gil de 1979 correspondiente a su álbum Realce.
  18. São João, Xangô menino (Caetano Veloso, Gilberto Gil), del álbum del primero Muito (1978).
  19. Nossa gente, canción de Roque Carvalho que incluyeron en el álbum de Tropicália 2, lanzado en agosto de 1993 para conmemorar los 25 años de la publicación del disco Tropicalia ou Panis et Circencis.
  20. Andar com fé, otro emotivo tema de Gil, de Um Banda Um (1982).
  21. Filhos de Gandhi, magnífica y reivindicativa canción de Gil del álbum Gil e Jorge (1975), con Jorge Ben.
  22. Desde que o samba é samba, composición de Veloso del CD Tropicália 2 (1993).
  23. Domingo no parque, una de las primeras canciones que grabó Gil, de su elepé Gilberto Gil (1968).
  24. A luz de Tieta, magnífica y contagiosa canción de Caetano Veloso perteneciente al CD Prenda minha (1998).

Que la semana les sea propicia.

Caetano Veloso III (y última). Caetano en lo que llevamos de siglo.

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Comienza este siglo que padecemos con un Caetano Veloso que ha mostrado sobradamente ser un excelente compositor y cantante, poeta y escritor –ha publicado los libros Alegria, Alegria (1997) y Verdade tropical (1997)–, intelectual comprometido, cineasta –ha dirigido O Cinema Falado (1986), una mezcla de cine experimental y documental con entrevistas con amigos de suyos, conversaciones, pensamientos, escenas de danza y extractos de literatura, y trabajado en bandas sonoras de otros filmes– y, además, se publican libros de otros sobre él, películas documentales de sus giras e infinidad de cantantes graban y/o interpretan sus canciones.

En 2000 publica Noites do Norte, con canciones que quieren reflejar la cultura de las regiones del norte y nordeste de Brasil y es recibido entusiastamente por público y crítica, que elogia su constante creatividad e innovación. Empieza entonces una gira por Brasil, Francia, Portugal, Alemania y Argentina, de la que saldrá al año siguiente el doble CD Noites do Norte ao vivo, con casi todas las canciones del disco homónimo y diecinueve más –suyas o no, ya grabadas o interpretadas en otro momento– que formaron parte del repertorio de la gira.

Comenzamos las canciones elegidas de esta entrada –todas de la gira Noites do Norte ao vivo– con Noites do Norte, canción suya sobre texto de Joaquim Nabuco, Araça Blue, tema también suyo de lirismo contenido que canta suavemente con una melodía simple y se editó originalmente en el disco Araça Azul (1973), y Cajuina, otra canción suya original del álbum Cinema Transcendental (1979), una de mis favoritas. La escribió a raíz del suicidio de su compañero Torquato Neto, destacado poeta y letrista del tropicalismo, y sus versos relatan un encuentro con el padre de Torquato en Teresina, su ciudad natal, tiempo después. La cajuina es una bebida no alcohólica obtenida del cajú, fruto del anacardo.

Los ritmos extranjeros, en este caso estadounidenses “clásicos” –ese sonido “extraño, “extranjero”– los mima, atesora su esencia y los engrandece en A Foreign Sound, CD que salió a la venta en 2004 con el que hizo una gira que registró el director de cine Fernando Andrade en una película documental (Coração Vagabundo, 2008). Veloso no tenía demasiada confianza en un álbum que, confesaba, le había hecho sufrir mucho a la hora de elegir las canciones y tener que dejar algunas fuera: “Son tantos los que ya grabaron este repertorio, que no sé si mucha gente va a dar importancia a esto”. No fue así. Se la dieron, se la dimos. La mayoría de sus versiones son insuperables y la selección le haría sufrir, pero valió la pena. Nos damos cuenta escuchando algunas de las maravillosas canciones que lo conforman como las de George Gershwin (The Man I Love, 1924; Summertime, 1935), Hoagy Carmichael (Stardust, 1927), Johnny Green (Body and Soul, 1930), Vincent Youmans (Carioca, 1933), Cole Porter (Love for Sale, 1930; So in love, 1948), Eden Ahbez (Nature Boy, 1947), Jerome Kern (Smoke Gets in Your Eyes, 1933), Duke Ellington (Sophisticated Lady, 1933), Arthur Hamilton (Cry Me a River, 1953), y otras más recientes como las de Bob Dylan (It’s Alright Ma, 1965) y Kurt Cobain (Come as You Are, 1991). Como él, me cuesta elegir, pero no voy a insertar el disco entero, lógicamente. Así que me quedo con So in love y Nature boy.

En 2006 sale (2006), abreviatura de você, fruto de su experimentación con y rock y la música underground. Odeio es buena muestra de ello y también de la trascendencia de su música y sus letras entre el público brasileño, y de su compromiso político. Así, en mayo de 2016, Caetano sumó “su voz al número creciente de artistas y músicos que rechazan el gobierno interino brasileño, con un concierto en un edificio ocupado por manifestantes”, rn Rio de Janeiro. Entre otras, cantó Odeio (Yo odio), al tiempo que los espectadores completaban la frase con el nombre de Temer.

En 2007 se publica, en CD y DVD Cê. Multishow ao vivo y en 2009 Zii e Zie, con BandaCê), un disco “muy claro y denso, con frases melódicas”, lo describió Veloso, cuyas canciones se han calificado como “transsambas” o “transrock”, pues este es un trabajo volcado en la samba, a diferencia de . Zii e Zie es una expresión italiana que en portugués significa “tíos y tías” y es el resultado de varios shows de Caetano Veloso y su banda, que recibieron el nombre de Obra em progresso. De esta gira escuchamos Você já foi à Bahia? (1941), popularísima canción de Dorival Caymmi, y A cor amarela, suya, nueva.

Durante estos años ha publicado tres libros más: Tropical Truth: A Story of Music and Revolution in Brazil (2003), Letra só (2003) y O mundo não é chato (2005). En 2010 inicia una gira con Maria Gadú, de la que incluimos el fragmento en el que interpretan la excelente Sampa, tema suyo, un homenaje a la ciudad de São Paulo, ciudad natal de Maria Gadú. La canción apareció originalmente en el álbum de 1978 Muito (Dentro da Estrela Azulada). En 2011 saldrá, en CD y DVD, Caetano e Maria Gadú. Multishow ao vivo, al que pertenece el vídeo.

Su último álbum hasta la fecha es Abraçaço (2012), como él se despide en los mails más afectuosos. Producido por Moreno Veloso, su hijo, en asociación con BandaCê, contiene canciones, casi todas suyas, tan portentosas como las que van a finalizar la entrada de hoy, tercera y última parte de este artículo dedicado a la música de Caetano Veloso: Estou triste, A bossa nova é foda y Um Comunista, que dan fe de que a sus 71 años, con prácticamente cincuenta discos grabados, está en plena forma. Dos años después, en 2014, salió en Cd y DVD, Multishow ao vivo. Caetano Veloso. Abraçaço no vivo Rio.

Um Comunista está dedicada a Carlos Marighella, líder de la primera guerrilla en el Brasil. En una entrevista que le hicieron en el diario de Buenos Aires Clarín, responde de este modo a la pregunta del entrevistador sobre si ello “no deja de sonar perturbador” y ¿hasta dónde llega su reivindicación de aquella experiencia?: “Jorge Amado decía que en Bahía debería erigirse un monumento a Marighella. Él fue compañero suyo en el Partido Comunista, pero se refería sobre todo al esfuerzo posterior de la lucha armada, una decisión muy pura, de corazón, de creencia en una posible experimentación socialista. En su momento, antes de partir para el exilio, me sentí inclinado a apoyar la opción política de aquellos como Marighella, que abandonaron el Partido y las posiciones de Moscú, para intentar la lucha armada. Hoy sé que era un sueño romántico sin ninguna perspectiva, porque nunca iba a encontrar apoyo en el pueblo. Y también sé lo que sabía entonces, pero ahora mucho más: que las experiencias estatales comunistas han sido invariablemente autoritarias, autocráticas, terribles, represoras, y ese es un problema que la izquierda todavía tiene que resolver. Entonces la canción fue saliendo con todas esas cosas en la cabeza, de manera un poco monstruosa y contradictoria, pero tuvo que ser así”.

Se dice que prepara un nuevo disco. Lo esperamos ansiosos. Sin embargo, como Caetano suele ser más que generoso con los bises, no queremos despedirnos sin insertar otras canciones que me duele no estén en estas tres entradas sin otro criterio que el personal. Así que incluiremos tres más: Vuelvo al sur –un tango de Piazzolla con letra de Fernando Pino Solanas (extracto de su DVD Un caballero de fina estampa)–, Lamento borincano, escrita por Rafael Hernández Marín en 1929 que describe las condiciones de pobreza de los campesinos en Puerto Rico y en cuya interpretación Caetano nos muestra la gran versatilidad de los registros de su voz (del mismo DVD) y O que tinha de ser, compuesta en 1959 por Antonio Carlos Jobim (música) y Vinicius de Moraes (letra), esta del DVD Roberto Carlos e Caetano Veloso e a Música de Tom Jobim (2008).

Que disfruten de un buen día.

Caetano Veloso II. El éxito internacional.

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Tras la turbulenta década de 1970, Caetano siguió haciendo suyos ritmos foráneos (A Foreign Sound titulará su disco de 2004, pero ya hablaremos de él más adelante), adoptando y adaptándolos a las formas musicales brasileñas. “Su repertorio sincrético combina un lirismo romántico en esencia con un empuje vanguardista, unas vocalizaciones audaces y la experimentación con el texto y el sonido” (Músicas do Brasil. Samba, bossa nova y música popular de Brasil, Time Life, 1988).

En 1981 sale un nuevo álbum, Outras palavras, que se convierte en el más vendido de la carrera del artista hasta entonces: más de cien mil copias, logrando su primer disco de oro. Una de las canciones compuestas por él, Rapte-me camaleoa, sintetiza lo que decíamos en el anterior párrafo.

Esta era la versión de 1981. La que sigue, en compañía de Maria Gadú, es de 2011. Quédense con la que más les guste, o con las dos.

Por entonces, su popularidad era enorme. Ya había actuado en Francia, Italia y otros países europeos, pero ahora su fama se extenderá a casi todo el mundo. En 1983 actúa por primera vez en Estados Unidos y un año después publica el elepé Velô. Entre las once canciones que incluye –como Podres poderes u O momem velho– figura Língua, “un buen reflejo del arte de Veloso justamente porque muestra aspectos múltiples de la expresión cultural, desde los Estados Unidos al Brasil, del arte supuestamente intelectual al poder. Adapta formas de expresión popular norteamericanas para reflejar la evolución del portugués brasileño en contacto con otras culturas y apuntalar su propio enfoque experimental” (Músicas do Brasil…). “Sé que la poesía es a la prosa / como el amor a la amistad, / y ¿quién negará que es superior? / Dejad a mi portugués mentir y languidecer, / ‘mi patria es mi lengua’”, dice la letra. Ahora bien, “descarta las ideas académicas de pureza lingüística, asociadas normalmente con el portugués europeo, e introduce el lenguaje de la música popular como afirmación de la identidad lingüística del Nuevo Mundo” (Músicas do Brasil…). Escuchamos la canción en este vídeo de 2012.

En 1983 lanza Uns, uno de los mejores que grabó en la década, con canciones como Eclipse oculto y la deliciosa Você é linda, que escuchamos en directo en esta actuación suya en la televisión brasileña de los años 90.

En 1987 se publica su elepé/CD Caetano, que antes de salir al mercado ya había vendido anticipadamente cien mil copias. De las once canciones que lo conforman, me quedo con la bellísima O ciúme, que interpreta junto a Gal Costa.

Estrangeiro (1989) será su primer disco lanzado casi simultáneamente en Brasil y en distintos países del resto del mundo. Su recepción por la crítica especializada de los Estados Unidos será de las mejores. Dos temas del mismo siguen a estas líneas. El primero, O estrangeiro, que interpreta acompañado de Jaques Morelenbaum durante los Heineken Concerts de 1995 en Rio, canción que, como podrán observar, termina con este par de versos en inglés: “Some may like a soft brazilian singer / but I’ve given up all attempts at perfection” (A algunos les puede gustar un suave cantante brasileño, pero he renunciado a todos intento de perfección). El segundo, la primorosa Genipapo absoluto.

En 1986 un doble álbum, titulado Caetano Veloso, había sido lanzado en los Estados Unidos, todo acústico, con canciones que ya eran conocidas en su país, pero no en versión acústica. Llamado “el disco americano”, no se publicó en Brasil hasta 1990. Para promoverlo realiza la gira Acústico. En noviembre de 1991 aparece Circuladô, que obtuvo tal éxito que dio lugar al doble álbum Circuladô vivo. De Circuladô nos quedamos con Lindeza, tema suyo.

En 1993, con motivo de cumplirse el 25 aniversario del movimiento Tropicália, publica el álbum Tropicália 2, con Gilberto Gil. Ambos realizaron una gira titulada Dois Amigos. Um Século de Música –a la que, por cierto, dedicaremos una entrada– por once países europeos en dieciocho fechas que, luego, continuaría por Brasil. De Tropicália es esta composición de Veloso, Desde que o samba é samba, que interpretan ambos en un momento de la mencionada gira.

Poco después, Polygram le pide un disco con sus canciones en español para el mercado latinoamericano, pero él prefirió grabar clásicos latinoamericanos con arreglos del maestro y violonchelista Jacques Morelenbaum –excelente músico que le acompañó infinidad de veces, como antes había hecho con Tom Jobim–  en estilo bossa nova. Así surgió Fina Estampa (1994), un cautivador disco que obtuvo un enorme éxito e hizo que todavía fuera más conocido y admirado, sobre todo en España. Fina Estampa originó el álbum en vivo homónimo (1995, Fina Estampa ao vivo), con parte de aquellas canciones entre otras consagradas y poco conocidas de la música popular brasileña (O samba e o tango, Canção de amor, Suas mãos, Lábios que beijei, Você esteve com meu bem), antiguos éxitos (Haití, O pulsar, Itapuã, Soy loco por ti América9 y canciones en español fuera del disco de estudio, con Cucurrucucú paloma, La barca y Ay amor. La versión en CD del álbum de estudio contiene también las canciones Tonada de luna llena, Lamento borincano y Vete de mí.

Elegir un par de canciones de este disco con un Caetano en estado de gracia no me resulta tarea fácil. Vamos con la que da título a ambos álbumes y al espectáculo con los que promocionó –Fina estampa, famosa canción de Chabuca Granda que compuso en 1956– y Cucurrucucú paloma, canción del mexicano Tomás Méndez de 1954 interpretada y grabada por numerosísimos cantantes de diversos géneros, pero pocas son las versiones que pueden compararse a esta.

Caetano sigue componiendo, escribiendo, actuando, grabando…, y en 1998 –año en que es nombrado doctor honoris causa por la Universidad Federal de Bahía– sale su álbum Livro. Con la canción Livros, con esa fusión de ritmos que lo hace único, despedimos la entrada de hoy y les emplazamos para la próxima, y última (mañana), que completará este largo artículo sobre Caetano Veloso.

Caetano Veloso I. Inicios, el movimiento ‘Tropicália’ y su consagración en Brasil.

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Nota previa: esta es la primera entrada (de tres) sobre la trayectoria musical de Caetano Veloso. Las otras dos las publicaré el miércoles y el jueves.

Hace ahora quince años, el 8 de julio 2003, actuó Caetano Veloso en Valencia. Obviamente –me apasiona– fui al concierto con unos amigos y con mi hijo, que entonces tenía veinte años y no estaba muy convencido de que aquello le fuera a gustar. No solo le gustó, le entusiasmó. Todavía hoy recuerda aquel concierto como uno de los mejores, si no el mejor, de cuantos ha visto en su vida, que no son pocos. Y es que aquella fue una noche mágica. Caetano, más que cantante, más que cantautor, fue un encantautor. Solo, con la única compañía de su guitarra y el escenario desnudo, de quince metros cuadrados, consiguió que todos –unos cinco mil– enmudeciéramos con las primeras notas que salieron de su alma a través de la garganta. Fueron casi dos horas de recital –se mostró generoso con los bises– que pasaron en un suspiro, en las que gozamos como pocas veces con su poética musical, sus exquisiteces vocales, su voz embelesadora, su desbordante creatividad. Y todo esto como si estuviera en el salón de su casa con unos amigos. Pocos, muy pocos, están al alcance de ello.

No recuerdo con qué canción empezó. Esta –Sozinho (1997), una composición de Peninha que se hizo especialmente famosa tras grabarla Caetano en 1998, en el álbum Prenda minha– por ejemplo. La cantó, eso seguro.

Nacido en 1942 en Santo Amaro da Purificação (Bahia), dejó sus estudios para dedicarse a la música y en 1965 se trasladó, no sin reticencias, a Río, donde residía su hermana, Maria Bethânia. En su primer disco (Domingo, 1967), que grabó con Gal Costa, predomina el estilo bossa nova, con composiciones, la mayoría suyas, como esta maravilla que suena ahora, Coração vagabundo.

Veloso sentía gran admiración por Dorival Caymmi, y sobre todo por João Gilberto, “mi maestro supremo”, como lo califica en su libro Verdad tropical. Música y revolución en Brasil (2004, publicado originalmente en Brasil como Verdade tropical, 1997). “La bossa nova nos arrebató. Mi inteligencia se deleitaba con aquel proceso radical de cambio en la cultura, que nos llevó a revisar nuestro gusto, nuestro acervo y –lo que es más importante– muestras posibilidades” (Verdad tropical).

En 1968 salió su primer álbum en solitario (Caetano Veloso). La canción que lo abría, Tropicália, dio origen al movimiento homónimo, también llamado Tropicalismo, una revisión crítica de la cultura brasileña que exploraba por igual la bossa nova y el rock. “Los tropicalistas decidimos que nuestra materia prima sería una mezcla genuina de todo lo que sucedía en la vida cultural de Brasil: absolutamente todo: las aspiraciones ridículas de los americanófilos, las ingenuas buenas intenciones de los nacionalistas, la tradicional ‘retaguardia’ brasileña, la vanguardia… La auténtica creatividad podría redimir cualquiera de sus aspectos y volverla trascendente” (Verdad tropical).

Sin embargo, este nuevo proyecto –en el que estaban muy presentes el imaginario pop y los sonidos del rock and roll– chocó con la incomprensión del público al presentarse en São Paulo. Así lo cuenta él mismo en su libro citado: “Mientras los presentadores anunciaban el programa, aparecieron los Beta Boys para enchufar sus instrumentos, y el público se sorprendió ante sus cabellos largos, su indumentaria rosa y sus macizas guitarras eléctricas. Comenzó un abucheo iracundo, que yo detuve saliendo con expresión furiosa antes de que anunciaran mi nombre, cosa que intimidó a locutores, directores, productores y auditorio. (…) Yo llevaba un traje marrón a cuadros y un jersey de cuello alto de un naranja vivo (todo, prestado por Guilherme). El breve silencio que siguió a mi aparición fue roto por la voz de la presentadora, que dijo mi nombre, y, casi de inmediato, por las guitarras y la batería de los Beat Boys, que atacaron la introducción. Los tres acordes perfectos y extraños, ejecutados por instrumentos eléctricos, se impusieron, y el silencio de la platea, conquistado por el susto de mi entrada, no volvió a estar amenazado: lo que había sido un abucheo tumultuoso se transformó en una atención redoblada, y la canción les gustó a los oyentes, que terminaron aplaudiendo con entusiasmo”. “Así que –prosiguió– estos son los jóvenes que dicen querer tomar el poder… No entendéis nada. (…) Todos queréis controlar la música brasileña. Si en política sois iguales que en la música, estamos apañados… Dios anda suelto y yo digo no al no. ¡Prohibido prohibir!, ¡basta!”.

Y continuó con Alegria Alegria, cuyo ritmo se asienta en la marcha tradicional brasileña.

Ese mismo año salía el disco Tropicália: ou Panis et Circencis, considerado el manifiesto del tropicalismo, en el que, además de Veloso, participaban Gilberto Gil, Caetano Veloso, Tom Zé, Os Mutantes y Gal Costa. En 1969 aparecía su segundo álbum en solitario, también titulado Caetano Veloso.

Él y Gilberto Gil a la guitarra acústica grabaron en un pequeño estudio en Salvador, donde Veloso estaba confinado por desafiar al autoritario del Gobierno. La grabación se envió al arreglista y productor Rogério Duprat, quien agregó capas de guitarras eléctricas, trompas, bajo, batería y otros instrumentos en un estudio más profesional en São Paulo. El álbum, al igual que su predecesor, es muy ecléctico, con canciones de diversos estilos: bossa nova, rock psicodélico, música de Carnaval, música bahiana tradicional, fado, tango y otros, que interpreta en portugués, español e inglés. Es, sin duda, el disco más representativo del movimiento Tropicália. A él corresponde la canción Não identificado.

Llegó un momento en que los críticos izquierdistas acusaban a Caetano de promover la alienación, pero las autoridades militares no lo veían así y, al igual que a Gilberto Gil, lo consideraban “potencialmente peligrosos”. Ambos fueron expulsados del país en 1969 y se establecieron en Londres. Allí publicó los álbumes Caetano Veloso (1971) y Transa (1972). Este último año, 1972, regresó a Brasil. Su trabajo desde entonces se caracterizará por la mezcla frecuente de estilos musicales y los ritmos tradicionales brasileños. Veloso y Gil ofrecieron el mismo año un recital en Salvador que se recogió en el álbum Caetano e Chico. Juntos e ao vivo. Publica luego otros discos más, como Qualquer Coisa (1975), y en 1976 inicia una gira con Gil, Gal Costa y Maria Bethânia, uno de cuyos recitales, el de São Paulo, se recoge en el doble álbum en directo Doces Bárbaros (1976). Vamos con Caetano e Chico. Juntos e ao vivo y el tema con el que abren el concierto y la grabación del mismo: Os mais doces bárbaros, de Veloso.

Al mismo disco pertenece Você não entende nada, del álbum, compuesta por ambos. Se lo decían a una mujer, pero el mensaje bien podría extenderse a aquellos que Caetano reprochaba querer “controlar la música brasileña”. No entendían nada. La actuación de Caetano que vemos es de un recital que dio en Rio en 2013.

Caetano no deja de trabajar, no solo en la música, también escribe. De sus canciones de finales de la década de 1970 nos quedamos con O Leãozinho (de Bicho, 1977), Terra (de Muito, 1978), esta en una actuación que no sé de qué año es, si bien el vídeo fue comercializado por Universal Music en 2012.