Muro (mi pueblo), sus políticos y José Antonio

El pasado día 24 se exhumaron los restos de Franco del Valle de los Caídos –solo 44 años después de que fuese enterrado– y se trasladaron a un cementerio. De “victoria de la democracia española” nada de nada. A buenas horas mangas verdes. Sigue habiendo miles de fosas comunes en las cunetas, de desparecidos, de símbolos y monumentos que ensalzan el régimen franquista. Sin ir más lejos, la tumba de José Antonio Primo de Rivera se encuentra delante del altar mayor de la basílica del Valle de los Caídos. Ahora parece que también serán exhumados. No sé si lo harán con la misma celeridad, pero sea cual sea el ritmo de esta, me da a mí que seguro que antes de que desparezca del cementerio de mi pueblo (Muro, al norte de la provincia de Alicante) la cruz que recoge la fotografía, en la que se lee la inscripción Caídos por Dios y por España. José Antonio Presente.

Al respecto publiqué en este blog un artículo titulado “La cruz de los caídos de mi pueblo” (2 de febrero de 2018) en el que manifestaba que me ofende y me duele su simple visión cada vez que voy al cementerio a visitar la tumba de mis padres y otros familiares. Y –escribía– me duele aún más que el gobierno del Ayuntamiento desde 1999 hasta hoy esté en manos de partidos que se dicen ‘de izquierda’. Desde ese año han sido alcaldes Rafael Climent González (de Compromís, 1999-2015; desde 2015 conseller de Economía sostenible, Sectores productivos, Comercio y Empleo de la Generalitat Valenciana), Francesc Ramón Valls Pascual (de Esquerra Unida, 2015-2017), Jovita Cerdà García (2017-2019) y, en la actualidad, Gabriel Tomás Salvador, candidato de EUPV y hoy ‘no adscrito’ al ser elegido ‘por sorpresa’ con los votos del PP y Ciudadanos y no renunciar al cargo.

A este último es al único de los mencionados que no me he dirigido. Harto ya de comprobar que la dichosa cruz se la trae al pairo a los políticos locales. A los demás, en persona o por correo electrónico, en varias ocasiones. También a algunos de sus colaboradores. ¿Resultado? Pueden suponer que ninguno. De lo contrario no estaría escribiendo esto ahora. De acuerdo con que el cementerio es parroquial y no municipal, pero ello no es razón para saltarse incluso la propia Ley de Memoria Democrática y para la Convivencia de la Comunitat Valenciana. Los detalles los explico en el otro artículo.

Así que arrojo la tolla. Que hagan con la cruz lo que quieran, es decir, nada. Mas cuando una cosa se me indigesta necesito vomitarla, y la única manera que se me ha ocurrido para ello es este vídeo. Entiendo que pueda molestar a alguien, pues, entre otras cosas, para eso lo he hecho.

Fàtima

Una història com la vida real. La història de la infeliç Fàtima, oriental prostituta, lànguida y sensual, que un destí cruel i una mare desnaturalitzada la portaren a la mort, en una nit d’horror, sota la daga d’un vil assassí.

Una historia como la vida real. La historia de la infeliz Fátima, oriental prostituta, lánguida y sensual, a la que un destino cruel y una madre desnaturalizada la llevaron a la muerte, en una noche de horror, bajo la daga de un vil asesino.

Embraceable you

Embraceable You es una bellísima canción que compusieron en 1928 George Gershwin (música) y su hermano Ira (letra). Dos años después fue incorporada a su musical de Broadway Girl Crazy (1930). La interpretaba Ginger Rogers. Era su debut y fue también su lanzamiento a la fama. Pronto se convirtió en un estándar que ha conocido innumerables versiones, estupendas la mayoría, de músicos como Chet Baker, Nat King Cole, Bill Evans, Billie Holiday, Charlie Parker, Sarah Vaughan, Ben Webster o Dianne Reeves.

La versión de Embraceable You que he elegido para este vídeo es la que grabaron en 1984 Frank Sinatra y Lena Horne y que se incluye en el magnífico álbum Frank Sinatra and Lena Horne. No solo porque es una de las mejores versiones, sino también porque creo que se adapta perfectamente a las imágenes del par de secuencias de las que me servido para elaborar el vídeo, pertenecientes a la película Don’t Look Now.

Acerca de esta, cuentan las crónicas rosa de Hollywood que alguien le preguntó a Warren Beatty, entonces pareja de Julie Christie, qué le parecía la alta carga erótica de la escena que su mujer estaba rodando en Londres con Donald Sutherland. Era en 1972. Betty sabía, obviamente, que Julie estaba en Londres rodando la película Don’t Look Now, dirigida por Nicolas Roeg. Quiso entonces averiguar más detalles acerca de la escena en cuestión y, cuando se enteró de que tórrida era poco para describirla, cogió tal cabreo que voló enseguida a Londres y exigió que fuera eliminada del montaje final de la película. No lo consiguió y Don’t Look Now se estrenó al año siguiente, 1973, con la famosa escena. Era un coito simulado, no una escena de sexo real, aunque lo parecía, y de lo más explícita. Tanto que la British Board of Film calificó el filme con la X reservada al cine pornográfico.

Igual yo hubiese reaccionado del mismo modo que Betty, pues en aquellos momentos tenía 17 años y estaba prendado de Julie Christie tras haberla visto en Doctor Zhivago. Pero no me enteré. En España la película no se estrenó hasta febrero de 1975, con el título Amenaza en la sombra, y sin la escena (eliminada por la censura), escena que nunca había visto hasta que la descubrí cuando se me ocurrió confeccionar este vídeo.