El culo de Sara Carbonero

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Hace tiempo, a principios de diciembre de 2014, publiqué una entrada con el título El culo de Sara. Fue una de las primeras que incluí en el blog para promocionar mi novela El viaje (2014). Si seleccioné este párrafo antes que otros es porque creí que no estaba mal. En todo caso, mejor que otros.

Últimamente vengo observado que la entrada cada día cuenta con mayor número de visitas. Pues sí, pensé al principio, es un buen fragmento de la novela, celebro que así se reconozca aquello que me pareció. Y me dije: ¿ves cómo tu novela El viaje no está nada mal? Agonías, que eres un agonías. Ya te lo decían tus más próximos: es una buena novela.

La curiosidad me llevó a buscar en las estadísticas de Worpress los criterios que se habían utilizado en el tráfico de visitas. Pero… ¡Sorpresa! Hete aquí que el término de búsqueda más empleado es “culo Sara Carbonero”. ¡Acabáramos! Entendí entonces la manida frase “una imagen vale más que mil palabras”. Y como aquella entrada tenía unas quinientas, con la de hoy hacemos buena la sentencia. Mas, para no defraudar a quienes buscaban lo que no pudieron encontrar, la acompañamos de estas dos fotografías del culo de Sara Carbonero. De lo que hay, que tampoco es mucho. Con la siguiente puntualización: dejen de buscar fotografías del culo de esta mujer, es todo cuanto hay.

Bossa nova para peques

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“Pienso que cuanto más temprano los chicos traban contacto con los autores, con la poesía, con la musicalidad, mucho mejor”, dijo Adriana Partimpim (Adriana Calcanhotto), una de las protagonistas de nuestra entrada de hoy en la que pretendemos acercar a los peques a ese “ritmo nuevo” que en su día fue la bossa nova y que nos dejó una manera distinta de hacer música mucho más libre, alejada de los cánones imperantes, mezcla de mestizaje cultural, representativa de la diversidad del país, que entre sus innovaciones propagaba la práctica de acordes disonantes y armonías modulantes, interpretaciones intimistas a partir de un instrumental simple y un lirismo coloquial.

La primera canción de las que hemos seleccionado es O pato. Compuesta por Jaime Silva y Neuza Teixeira en 1959 como una sarcástica burla hacia aquellos que criticaban la bossa nova y la tachaban de ser una música desafinada, nos cuenta la historia de “un pato que iba cantando alegremente cua cua, / se encontró un lindo gato que hacía miau miau / y se puso a cantar bossa nova”. Pero “sus notas feas eran peor que las del gato y su voz un desacato”. Tanto que “en la nota final lo empujaron al agua”, lo que no fue obstáculo para que menguara su entusiasmo por la bossa nova.

O pato alcanzó la fama cuando João Gilberto la grabó en su álbum de 1960 O amor, o sorriso e a flor. La versión que escuchamos en este vídeo animado forma parte del DVD de Toquinho lanzado en 2003 Toquinho no Mundo da Criança.

Caetano Veloso no solo tiene una de las voces más privilegiadas de todo el panorama musical con la que es capaz, incluso a capela, de llenar cualquier espacio y embelesar a cuantos en él se hallen, sino que también compone bellas melodías y hermosos poemas. Una de las canciones de las que es autor de música y letra es O Leãozinho (El leoncito), que grabó por primera vez en 1977. La versión que sigue corresponde a un momento del programa que la cantante y presentadora Xuxa tenía con la cadena de televisión brasileña O Globo en el que contó con la colaboración especial de la cantante, compositora y guitarrista Maria Gadú.

La noche del 8 de julio de 1980, cuenta Toquiho, estaba él con Vinícius de Moraes ultimando los detalles del álbum que iba a salir a la venta en pocas semanas cuando Vinícius dijo encontrarse cansado y que necesitaba un baño. En la madrugada del día siguiente, el gran músico y poeta brasileño fue encontrado en la bañera con gran dificultad para respirar y falleció a las pocas horas. El álbum era A Arca de Noé y en él se musicaban los poemas que este escribió y se había publicado en su libro homónimo de 1975, un conjunto de treinta y dos poemas infantiles en los que recreaba, de ahí el título, el mundo de los animales. En 2013, su hija, la cineasta Susana Moraes, concibió la idea de relanzar el álbum con grandes voces de la música popular brasileña: Gal Costa, Chico Buarque, Caetano Veloso, Arnaldo Antunes, Maria Bethânia, Marisa Monte, Ivete Sangalo, Adriana Partimpim, Zeca Pagodinho, entre otros. Al mismo pertenecen las tres canciones que escuchamos en los tres vídeos animados que figuran bajo estas líneas: O pinguim, por Chico Buarque; O leão, por Caetano Veloso y Moreno Veloso, y A galinha-d’angola, por Ivete Sangalo.

Terminamos con quien fuera la pareja sentimental de Susana Moraes durante veinticinco años, Adriana Calcanhotto, quien en 2004 editó el álbum para niños Adriana Partimpim. En la misma entrevista en que decía la frase con que encabezábamos este artículo (publicada en el periódico argentino Página/12 el 29 de agosto de 2004) explicaba las razones de su heterónimo: “Cuando empezó la idea de hacer un disco para niños supe que debía hacerlo Adriana Partimpim, que es el nombre que me di cuando era niña. No tiene ningún significado especial, simplemente era un nombre que me traducía mejor. Y quise asumir un heterónimo como apellido para poder seguir usándolo: siempre que grabe Partimpim será un disco más lúdico, más gracioso, con las características de este”. Vamos a escuchar dos de los temas que aparecen en él: Ciranda da bailarina (1983), de Chico Buarque y Edu Lobo, y Saiba (2004), de Arnaldo Antunes.

Que pasen un magnífico día y si comparten esta hermosa música con algún peque y les gusta, pues miel sobre hojuelas.

Lester Young

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Lester Young (1909-1959) fue uno de los grandes precursores del jazz moderno y el padre de la tendencia jazzística denominada cool, continuadora del bebop y precursora del hard bop, una figura clave en la evolución del jazz contemporáneo. Billie Holiday, su alma gemela, bautizó a Young, el único hombre que nunca la decepcionó, el gran amor (platónico) de su vida, como The Pres, el presidente de los saxofonistas.

Con su sonido suave y elegante revolucionó el estilo de tocar el saxo tenor, dominado hasta entonces –la década de 1930– por el sonido potente y viril de Coleman Hawkins (1904-1969), a quienes todos querían parecerse. El sonido Young, en cambio, era destimbrado, con  un vibrato muy discreto y melódico fraseo. Es decir, lo contrario de hasta el momento. Improvisaba como nadie y poseía una impecable técnica. Parecía que no hacía nada dada la facilidad con que tocaba.

Su primera sesión de grabación tuvo lugar en 1936 con un pequeño grupo dirigido por el pianista Count Basie, con quien ya había actuado en 1934. La influencia de esta grabación –legendaria ya– fue enorme, y no solo entre los saxofonistas. Escuchamos de la misma Oh, Lady Be Good!, del musical de 1924 de George Gershwin Lady, Be Good.

Vamos ahora con la popular All of Me, canción que se ha convertido en unos de los grandes estándares del jazz que escribieron Gerald Marks y Seymour Simons en 1931. Young acompaña a su gran amiga Billie Holiday en esta grabación de 1941 que vemos en un vídeo con fotogramas de la película de 2011 The Artist.

De 1944 es Jammin’ the Blues, cortometraje de la Warner Bros. de treinta minutos de duración dirigido por Gjon Mili que nos ofrece una jam session con destacados músicos de jazz afroamericanos de la década de 1940: Lester Young (saxo tenor), George Red Callender (contrabajo), Harry Edison (trompeta), Marlowe Morris (piano), Sidney Catlett (batería), Barney Kessel (guitarra), Jo Jones (batería), John Simmons (contrabajo), Illinois Jacquet (saxo tenor), Marie Bryant (cantante y bailarina) y Archie Savage (bailarín). De este corto incluimos diez minutos con los temas Midnight Symphony (1944), del propio Young; On the Sunny Side of the Street (1930), de Jimmy McHugh y Dorothy Fields, con la voz de Marie Bryant, y Jammin’ the Blues (1944), también de Young y de nuevo con Marie Bryant.

En 1945 llevó a cabo otra sesión de grabación antológica con su trío: Bill Pots (piano) Norman Willams (contrabajo) y Jim Lucht (batería). Entre los temas que registró figura esta magnífica versión de Pennies from Heaven, canción con música de Arthur Johnston y letra de Johnny Burke que se escuchó por primera vez en la película homónima de 1936 que dirigió Norman Z. McLeod y protagonizaron Bing Crosby, Madge Evans, Edith Fellows y Donald Meek.

En esa misma sesión grabó ese fantástico tema que es These Foolish Things y que compusieron en 1936 Harry Link, Holt Marvell y Jack Strachey para la comedia musical británica Spread it Abroad, un tema que Young grabó por primera vez en 1945 y cuya versión quedó escrita en mayúsculas y negrita en la historia del jazz. De hecho, se ha asociado siempre a él. La que sigue es una grabación de 1952 con Oscar Peterson (piano) y su trío: Barney Kessel (guitarra), Ray Brown (contrabajo) y J.C. Heard (batería).

Mean to Me es un popular estándar de jazz compuesto en 1929 (música de Fred E. Ahlert y letra de Roy Turk). En 1946, Lester Young, Nat King Cole y Buddy Rich grabaron el tema, que fue lanzado en el álbum de ese año The Lester Young Trio No. 2. La actuación de Lester que recoge el vídeo corresponde al programa de la televisión estadounidense Art Ford’s Jazz Party emitido en 1958.

En los años 50 su influencia era enorme. Su insatisfacción también (los saxofonistas blancos que imitaban su estilo gozaban, por ser blancos, de mayor consideración). Empezó a beber, se refugió en su casa de Nueva York y falleció el 15 de marzo de 1959.

Despedimos a este excepcional músico y excepcional persona –ojalá todos los presidentes fueran como él– con una composición suya de 1939, Jumpin’ with the Symphony Sid, que interpreta en esta actuación de 1958 –de la que no podemos precisar más detalles– con Coleman Hawkins, acompañados por Charlie Shavers (trompeta), J.C. Higginbotham (trombón); Pee Wee Russell (clarinete), Harry Sheppard (vibráfono), Willie The Lion Smith (piano), Dickie Thompson (guitarra), Vinnie Burke (contrabajo) y Sonny Greer (batería).

Que pasen un buen domingo.