Cinco cortos animados para peques (y adultos)

soar-animated-short

Para estos días de vacaciones para los peques  hemos elegido unos cuantos cortometrajes animados que me atrevo a afirmar que les gustarán, o al menos no les dejarán indiferentes. Como hemos dicho en otras ocasiones que hemos publicado alguna entrada pensando sobre todo en los niños, es obvio que estos, por su cuenta, no accederán a la misma ni llegarán a leer esto. Así, la complicidad de los adultos deviene, lógicamente, esencial. Pero, sinceramente, no creo que sea un gran sacrificio, pues es posible que disfruten tanto como los peques.

El primero de nuestra selección de hoy es un corto de 2015 titulado Soar que dirigió la artista de animación californiana Alyce Tzue como proyecto de final de carrera y trascendió rápidamente el ámbito académico tras ganar el premio Student Academy Awards (el Oscar de los estudiantes) ese mismo año. A este galardón –como pueden ver– siguieron otros muchos más. Soar nos cuenta la historia de una adolescente que ayuda a un niño a pilotar el avión que le llevará de regreso a casa antes de que sea demasiado tarde.

No menos premiado –más bien al contrario: supera los cincuenta galardones, obtenidos en los ciento ochenta festivales en que ha sido programado– es el corto que sigue, realizado en 2014 por el director de animación alemán Jacob Frey. Se titula The Present y está basado en los cómics que el dibujante brasileño Fabio Coala publica desde 2010 en diversos medios. Su protagonista, Jake, pasa la mayor parte de su tiempo jugando con videojuegos en casa hasta que su madre le regala un perrito.

Sheeped Away es obra del director y actor holandés Junaid Chundrigar. Realizado en 2011 como proyecto de graduación, su argumento gira en torno a un granjero que solo desea estar con sus ovejas. Hasta que llega un ovni y…

Explica su autor que “La idea de hacer Sheeped Away era hacer un homenaje a los viejos dibujos animados americanos con los que crecí. Estos, no necesariamente se hacen para los niños, o no solo para ellos. Yo quería hacer algo (…) para los adultos y los niños. Y para los niños adultos como yo”.

Tamara, una niña soñadora sordomuda a la que le encanta el baile, es la protagonista del cortometraje que, también como proyecto de fin de carrera, realizó Jason Marino en 2013. Tamara es una tierna historia que ha recibido numerosas críticas favorables y cuenta con una acertada banda sonora que compusieron Pade Schimdt y Jaco Won.

Terminamos con Mouse for Sale, premiado cortometraje del belga Wouter Bongaerts –que cuenta con una amplia experiencia en el cine de animación– estrenado en 2010. Su protagonista es un solitario ratón llamado Snickers de una tienda de animales que anhela que alguien lo compre pero tiene un problema: sus orejas son excesivamente grandes. Al final, se lo llevará un niño que se identifica con el nada más verlo, pues sus orejas no son precisamente pequeñas.

Que disfruten con estos cortos y los compartan con los peques. El domingo continuaremos con otros cinco cortos más. Feliz día.

Primavera: cinco canciones a ritmo de jazz

kirsten-stobie

“Spring Flowers” / Kirsten Stobie.

Para muchos, sin duda, la primavera es la estación preferida del año. La temperatura suele ser cálida y suave, el sol se pone más tarde, vamos camino del verano y parece que, al dejar atrás el frío y los rigores del invierno, nos da ganas de vivir. Aunque con el cambio climático la primavera se adelanta y cada día es menor la diferencia entre una y otra estación.

Naturalmente, esto ocurre en el hemisferio norte, donde la primavera abarca el periodo comprendido entre el 19-21 de marzo (equinoccio de primavera) al 20-21 de junio (solsticio de verano). En el hemisferio sur, las fechas, lógicamente, son otras: del 31-23 de septiembre al 19-21 de diciembre. Mas independientemente el hemisferio al que pertenezcamos, nunca está de más halagar nuestros sentidos con buenas canciones como, a juicio de un servidor, son las cinco que conforman esta entrada, cinco canciones que son grandes estándares del jazz y que hemos elegido entre otras muchas siguiendo nuestro particular criterio personal.

La primera de ellas, April in Paris, fue compuesta por Vernon Duke (música y letra) para Walk a Little Faster, una revista musical con sketchs de S.J. Perelman y Robert MacGunigle que se estrenó en 1932. No fue un gran éxito –se mantuvo en cartel ciento diecinueve funciones– y la crítica tildó el musical de sensiblero, incluida la canción. La letra, ciertamente, es algo bobalicona. Nos habla de lo hermoso que es París en abril, con sus castaños en flor, con las mesas bajos los árboles, de vacaciones. Algo irrepetible, dice. “Hasta entonces desconocía el encanto de la primavera, hasta entonces no supe que es perder un cálido abrazo, hasta abril, en París”. La escuchamos por Frank Sinatra en una actuación que, suponemos, es de mediados de la década de 1960. Lástima que la calidad de la imagen no sea mejor.

Con música de Richard Rodgers y letra de Lorenz Hart, Spring is Here se estrenó en 1938 formando parte del musical I Married an Angel. “Hubo una vez una cosa llamada primavera / cuando el mundo escribía versos / como los tuyos y los míos”, dice la primera estrofa de la canción, que nos habla de alguien que desea vivir más intensamente la estación y siente nostalgia porque, tal vez, dice, nadie le quiere. La versión que sigue es la que grabó en 1956 Ella Fitzgerald en su álbum Ella Fitzgerald Sings the Rodgers & Hart Songbook.

También con música de Rodgers –pero esta vez con letra del que fue su otra gran pareja en tantos y tantos musicales: Oscar Hammerstein II– vamos ahora con It Might as Well Be Spring, canción de la película musical de 1945 dirigida por Walter Lang State Fair. “No he visto un azafrán o un capullo de rosa, ni las alas de un petirrojo, / pero me siento tan melancólicamente alegre que bien podría ser la primavera. / Puede muy bien que sea primavera”. La escuchamos por Sarah Vaughan en la versión de su álbum Sarah Vaughan in Hi-Fi (1955), que comprende grabaciones suyas realizadas entre 1949 y 1953.

Con su cándida, sensual y fresca voz, Blossom Dearie interpreta acto seguido They Say It’s Spring. Dicen que es la primavera pero eres tú quién me hace feliz, podría ser la frase que resumiera la letra de esta melancólica canción que compusieron Bob Haymes y Marty Clark y grabó la cantante de jazz y pianista estadounidense en 1956 para su primer álbum, con la discográfica Verve, titulado Blossom Dearie, el cual salió a la venta en abril de 1957.

Terminamos con Spring in Manhattan, canción de T. Schbetta y A. Reach que refiere las bondades de la estación en Manhattan. Con arreglos de Don Costa, fue grabada en 1963 por Tony Bennett en un sencillo cuya cara A recogía la espléndida The Good Life.

Que disfruten de un feliz día.

Giuseppe Verdi: coros de ópera

verdi-coros

“Verdi’s Requiem” (1930), óleo de Theresa Bernstein.

En las óperas de Verdi, los coros cobran un protagonismo que no es habitual en el resto de compositores del género. Y es que, para Verdi, los coros son un personaje más, no un mero acompañamiento. Difícilmente encontrarán selección alguna de coros de ópera donde no aparezcan más de uno de Verdi. Hoy nos ocuparemos de cinco de ellos pertenecientes a cinco conocidas óperas suyas. Los ordenamos según el año en que se compuso cada una.

Comenzamos, pues, con “Va, pensiero”, el coro de de los esclavos judíos, de Nabucco, que se estrenó en el teatro La Scala de Milán el 9 de marzo de 1842 y fue su primer gran éxito. En Nabucco Verdi toma el tema del cautiverio judío en Babilonia como alusión a la Italia de su tiempo, dividida y dominada. “Va, pensiero” (Vuela, pensamiento, en alas doradas…) fue considerado un auténtico manifiesto nacionalista y gozó de enorme popularidad desde el primer momento. La versión del vídeo que sigue corresponde a la representación que de la misma llevó a cabo la Ópera del Metropolitan en Nueva York en 2002 con dirección escénica de Elijah Moshinsky y dirección musical de James Levine.

Fuertemente marcado también por el nacionalismo –en auge en la mayor parte de Europa en aquellos momentos– es “Patria oppressa” (Patria oprimida), de su ópera Macbeth, estrenada en el Teatro della Pergola de Florencia en 1847. No hemos conseguido localizar ningún vídeo de su representación en escena con el coro completo, por lo que lo escuchamos en el concierto que tuvo lugar en el Victoria Hall de Ginebra (Suiza), el 15 de junio de 2013, con el coro L’Avenir de Saint-Blaise –sociedad de canto de Neuchâtel fundada en 1856 y todavía en activo– y la Orchestre Symphonique Genevois dirigida por Stanislava Nankova.

El 19 de enero de 1853 se representó por primera vez, en el Teatro Apollo de Roma, Il Trovatore, ópera que –con Rigoletto (1851) y La Traviata (1853)– conforma una interesante trilogía de Verdi en la que este deja atrás su primer romanticismo y se sumerge en el realismo, al tiempo que busca una mayor vocalidad. Su “Coro de gitanos” es todo un alarde coral y la escena que ha encumbrado a la obra. La versión que recoge el vídeo corresponde al montaje que de Il Trovatore produjo la Ópera del Metropolitan en Nueva York en 2011 con dirección escénica de David McVicar y dirección musical de Marco Armiliato.

El “Coro di zingarelle e mattadori” (Coro de gitanillas y toreros) pertenece a La Traviata, su ópera más famosa, o simplemente la ópera más famosa, si bien su estreno –acaecido el 6 de marzo de 1853 en el teatro La Fenice de Venecia– fue un fiasco, terminando la primera representación con burlas y carcajadas del público. A ello no fue ajeno el hecho de que el papel de la protagonista (Violetta) lo encarnara la soprano Fanny Salvini-Donatelli, que ya contaba con 38 años de edad y cuyo sobrepeso hacía poco creíble que alguien así pudiera morir, como ocurre en la ópera, de consunción. Volvió a representarse un año después en el Teatro San Benedetto, también en Venecia, con nuevos arreglos y una soprano mucho más joven y con menos peso. Y llegó el éxito, convirtiéndose en una de las óperas más representadas de la historia y perfecta para iniciarse en su mundo. El vídeo que figura bajo estas líneas pertenece a la versión de La Traviata que se representó en 2007 en el teatro La Scala de Milán con dirección escénica de Liliana Cavani y dirección musical de Lorin Maazel.

Finalizamos la entrada con el coro “Gloria all’ Egitto”, de Aida, ópera estrenada en el Teatro de Ópera del Jedive en El Cairo el 24 de diciembre de 1871. “Ismail Pachá, jedive de Egipto, encargó a Verdi una ópera para representarla en enero de 1871, pagándole para ello 150.000 francos, pero el estreno se retrasó debido a la Guerra Franco-Prusiana. (…) En contra de la creencia popular, la ópera no se escribió para conmemorar la inauguración del Canal de Suez en 1869, ni tampoco para el Teatro de Ópera del Jedive (que se abrió con el Rigoletto de Verdi) en el mismo año. A Verdi le pidieron componer una oda para la apertura del Canal, pero declinó la petición arguyendo que no escribía «piezas ocasionales», pero comenzó a barajar la idea de componer una ópera. Pasha intentó convencer nuevamente a Verdi, e incluso a Gounod o Wagner, abriendo la posibilidad de componer una ópera. Cuando Verdi leyó el argumento escrito por Auguste Mariette lo consideró como una buena opción y finalmente aceptó el encargo el 2 de junio de 1870” (De Wikipedia).

La versión que hemos elegido corresponde también a una producción del teatro La Scala de Milán, en concreto a la que se estrenó en 2006 con dirección escénica de Franco Zeffirelli y dirección musical de Riccardo Chailly.

Feliz día a todos.