Cinco cortos animados con el circo de protagonista

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Al entrar en la adolescencia mi hijo me dijo un buen día: ‘¿Por qué no te buscas a otro que te acompañe al circo?’. Sus gustos, obviamente, empezaban a cambiar y, al parecer, estaba ya un poco harto de tanto circo, pues íbamos a todos cuantos pasaban por Valencia. Normalmente en Navidades, pero porque no solían acudir en otras épocas del año, que, si no, también. Dicho esto, está demás aclarar que me encanta el circo. Desde siempre, desde pequeño. Para mí –y para mis amigos, claro, y para todos los niños en general– era todo un acontecimiento la llegada de un circo al pueblo. Hoy, no es, lógicamente, algo tan extraordinario pero mi interés por el circo se mantiene intacto. De hecho, le hice caso a mi hijo y con los peques que me rodean trato de ir tantas veces es posible, pasándomelo tan bien como ellos, o puede que más, pues disfruto con el espectáculo y con su compañía.

Para la entrada de este domingo –como ya hiciéramos hace poco con el jazz– hemos seleccionado cinco vídeos de animación cuya temática gira en torno al mundo del circo siguiendo el mismo criterio que entonces: el gusto de un servidor, que –al igual que decía en aquella entrada– espero y deseo que compartan o que, al menos, no les defraude.

Comenzamos con un corto dirigido por cuatro alumnos de la escuela superior de  cine  de  animación   Supinfocom  de  Valenciennes   (Francia) –Philippe Desfretier, Nicolas Dufresne, Sylvain Kauffmann y Martin Laugero–, con música de Thomas Miquel, titulado Bave Circus: un cortometraje de cinco minutos de duración absolutamente genial. Sus protagonistas son un niño y unos caracoles que muestran poseer unas increíbles habilidades circenses. Un corto estrenado en 2008 que rezuma magia y sensibilidad.

The Show fue producido en 2010 por el Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT) y su directora, escritora y animadora es la australiana Rebecca Hayes. Nos ofrece una bella visión de la vida de los artistas en una compañía de circo ambulante mientras ensayan y preparan la función.

Tachaaan! es un corto español que realizaron en 2009 tres alumnos de la escuela de animación en 3D radicada en Barcelona Pepe-School-Land: Rafael Cano Rafiki, Carlos del Olmo y Miguel A. Bellot. Nos cuenta las divertidas peripecias entre Maurice, el hombre bala que se considera la estrella del circo y no quiere que un elefante rosa llamado Fred, nuevo en el espectáculo, le robe el protagonismo. La música es original del grupo sevillano Jazz de Marras y fue nominado al Mejor cortometraje de animación en los Premios Goya en la edición de 2010.

Ursus es el título del corto que sigue y también el nombre de su protagonista: un oso que trabaja como motorista acróbata en un circo ambulante, pero que añora su anterior vida en el bosque. Es una producción letona de 2011 que dirigió Reinis Petersons y ha recibido varios premios internacionales en diversos festivales de cine de animación.

Finalizamos con Circus, un cortometraje dirigido por el animador y realizador californiano Mackenzie Cauley en 2010 sobre el romance y desavenencia de voluntades entre tres artistas de un anticuado circo. Una historia de amor y desengaño.

Que pasen un buen día. Y compartan los vídeos que les hayan gustado con los peques.

Cinco temas de Disney a ritmo de jazz

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Puede que muchas de las películas de Walt Disney sean un tanto almibaradas y estén llenas de tópicos y clichés, mas lo cierto es que el mundo mágico que creó ha seducido a niños de todo el mundo –y también adultos– durante generaciones. Y va para largo.

En ese mundo la música cobra especial relevancia y sus melodías no solo cautivaron a los espectadores sino también a un gran número de cantantes y músicos instrumentistas, que las han versionado una y mil veces. De ellas vamos a ocuparnos hoy, en concreto de cinco correspondientes a la época de esplendor de la animación tradicional. Todas, eso sí, en clave de jazz.

De los cinco temas que hemos seleccionado, dos corresponden a Blancanieves (Snow White and the Seven Dwarfs) película estrenada en 1937 que inició una nueva etapa en el terreno de la animación: “Someday My Prince Will Come” (mi príncipe vendrá) y “Heigh-Ho”. La música es de Frank Churchill, quien ya en 1933 había colaborado con Disney en el corto The Three Little Pigs (Los tres cerditos) con la canción Who’s Afraid of the Big Bad Wolf? (¿Quién teme al lobo feroz?) y luego compondría las bandas sonoras de Dumbo y Bambi, entre otras. Las letras son de Larry Morey, aunque en los vídeos que figuran bajo estas líneas no la escucharemos, pues ambos son de versiones instrumentales. La primera, a cargo del trío de Bill Evans –Bill Evans (piano), Chuck Israels (contrabajo) y Larry Bunker (batería)– durante una actuación en Londres en marzo de 1965. La segunda por el cuarteto de Dave Brubeck –Dave Brubeck (piano), Paul Desmond (saxofón), Norman Bates (contrabajo) y Joe Morello (batería)–, que la grabó en 1957 en su álbum Dave Digs Disney.

Ese gran guitarrista de jazz que fue Joe Pass interpreta durante un recital que dio en Viena 1988 «When You Wish Upon a Star» (Cuando deseas a una estrella), canción de Leigh Harline y Ned Washington que forma parte de la banda sonora de Pinocchio (1940, Pinocho) y ganó el Oscar a la Mejor canción original. Pinocho fue la segunda película animada de Disney después de Blancanieves.

De gran guitarrista a gran pianista. Vamos con Duke Ellington y “Chim Chim Cheree”, canción de la banda sonora de Mary Poppins (1964), que compusieron –como todas las demás del filme– Richard M. Sherman y Robert B. Sherman y que también ganó el Oscar a la Mejor canción original. La versión que escuchamos forma parte del álbum Duke Ellington Plays Mary Poppins (1965).

Volvemos a la animación tradicional –de la que no estaba exenta del todo Mary Poppins, que mezclaba en algunos momentos personajes reales y animados– con The Jungle Book (1967, El libro de la selva), una muy libre adaptación del libro de historias escritas por el inglés nacido en India Rudyard Kipling The Jungle Book (1894). Y lo hacemos con esa inolvidable canción que, sin duda, es la más famosa de la película: “The Bare Necessities” (“Busca lo más vital” se tituló en la versión doblada al español), compuesta por Terry Gilkyson. La versión de Louis Armstrong, con la que finalizamos la entrada, es difícil de superar y pertenece a su álbum Disney Songs the Satchmo Way (1968).

Feliz domingo.

Clásicos para los peques con los animales de protagonistas

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Pensando en los peques, hemos seleccionado cinco temas de cinco composiciones de la llamada música clásica, cinco breves fragmentos de ellas más concretamente, que consideramos pueden ser un excelente vehículo para ampliar el horizonte musical de los niños. Claro que estos, por su cuenta, no accederán a la entrada ni llegarán a leer esto. Así, la complicidad de los adultos deviene, lógicamente, esencial. No creo que sea un gran sacrificio, pues no sé quién disfrutará más con ellos, si los peques o los mayores. En todo caso, hagan la prueba. Lo hemos dicho otras veces y no nos cansaremos de repetirlo: no existe una música específica para niños, por mucho que las discográficas y las productoras de espectáculos musicales se empeñen en lo contrario. La música es sentimiento, vida, y hay música –independientemente del género al que se adscriba– que puede ser disfrutada por niños y adultos. Hay música alegre, divertida, tierna… y hay sentimientos, como la alegría y la ternura, que asociamos al candor e inocencia de los peques. Pero no son exclusivos de ellos. Existe la música, y punto. Por supuesto, una es más apta que otra para los oídos infantiles, ¡faltaría más! Pero insisto: no existe la “música para niños”.

Vamos a comenzar con el “Dúo de Papageno y Papagena”, de la ópera cómica de Wolfgang Amadeus Mozart La flauta mágica (Die Zauberflöte), un cuento de hadas, una historia de amor, llena de símbolos masones, que fue la última ópera que se escenificó en vida del autor. Él mismo la dirigió, en el Freihaus-Theater auf der Wieden de Viena, el 30 de septiembre de 1791, dos meses antes de fallecer. Papageno es un ser mitad pájaro y mitad persona que lleva una gran jaula a sus espaldas enamorado de Papagena, una bella joven. El vídeo que sigue pertenece a la producción de la Ópera de París (Opéra national de Paris) de 2001. Detlef Roth es Papageno y Gaële Le Roi, Papagena.

El carnaval de los animales (Le carnaval des animaux) es una suite musical que compuso en 1886 el compositor francés Camille Saint-Saëns. La concibió como un divertimento para un día de carnaval y en ella los instrumentos recrean los sonidos de animales de todo tipo: leones, gallinas, tortugas, canguros, burros, peces, pajaritos… “El autor, según parece temeroso de que la obra resultara demasiado frívola y pudiera perjudicar su reputación de compositor serio, prohibió que esta obra se editara mientras él viviera (con excepción de una sola pieza: ‘El cisne’). Solo se dieron interpretaciones privadas para un círculo de amigos íntimos, como Franz Liszt. Sin embargo, Saint-Saëns dispuso en su testamento que la suite podría ser publicada tras su muerte, y desde entonces se ha convertido en una de sus obras más populares.” [Wikipedia]. De El carnaval de los animales incluimos esta recreación con el “Gran final” en versión de L’Harmonie Laval (Quebec, Canadá) durante un concierto celebrado en mayo de 2013.

En 1877 Piotr Ilich Chaikovski estrenaba en el Teatro Bolshói de Moscú el que posiblemente sea el ballet más popular de la historia, todavía uno de los más representados: El lago de los cisnes, un encargo que el Bolshói le había hecho dos años antes y cuyo libreto –se cree que de Vladimir Petrovich Begichev y Vasily Geltser– se basa en el cuento alemán Der geraubte Schleier (1782-1786, El velo robado), de Johann Karl August Musäus, que narra cómo un malvado mago convierte a jóvenes doncellas en cisnes. El hechizo solo puede ser vencido por el amor. De El lago de los cisnes, cuya duración –según versiones– oscila entre las dos y tres horas, contemplamos el número del segundo acto “Danza de los pequeños cisnes” (Allegro moderato) por el Ballet de la Ópera de París en una representación de 2005.

Cuadros de una exposición es una famosa suite de 15 piezas que compuso Modest Músorgski en 1874. Este la escribió en principio para piano, pero es más conocida en la orquestación y arreglos que hizo el compositor francés Maurice Ravel en 1922. Músorgski quiso con esta obra rendir un homenaje a su amigo Víktor Hartmann (1834-1873), inspirándose a tal efecto en la exposición póstuma de pinturas que nada más fallecer este se inauguró en San Petersburgo. Uno de estos cuadros da título a la pieza que escuchamos, «Ballet de polluelos en sus cáscaras». El vídeo que la recoge es obra de Natasha Turovsky, que recrea la pintura en que se basó el compositor ruso. La música corre a cargo de la orquesta de cámara I Musici de Montréal, dirigida por Yuli Turovsky.

Finalizamos con Pedro y el lobo, composición sinfónica de Sergéi Prokófiev (Op. 67) escrita en 1936, que es una historia para niños con música y texto adaptado por él mismo y con un narrador que acompaña a la orquesta y explica el argumento: Pedro, un niño que vive con su abuelo, en un pueblo ruso, quiere liberar a sus amiguitos (un gato, un pájaro, un gato) del lobo, que quiere comérselos. No solo lo consigue sino que, además, convence a los cazadores que van en su búsqueda para que no lo maten y lo lleven al zoo. La obra está escrita para una flauta, un oboe, un clarinete en la, un fagot, 3 trompas en mi, un timbal y cuerdas (para la alegoría de los personajes principales), y un acompañamiento de trompeta, trombón, triángulo, pandereta, platillos, castañuelas, tambor de caja, y bombo en la orquestación. Cada personaje de la historia tiene asignado un instrumento y un tema musical: Pedro los instrumentos de cuerda (violín, viola, violonchelo y contrabajo); el abuelo, el fagot; el pájaro, la flauta travesera; el pato, el oboe; el gato, el clarinete; el lobo, la trompa, y los cazadores, los timbales y el bombo. Ya dedicaremos una entrada con en la obra completa (poco más de 25 minutos) en los próximos días. Hoy vamos con esta síntesis por la Orquesta Filarmónica de Holanda en un concierto celebrado en 2003.

¿Han adivinado los instrumentos? ¿Han conseguido identificarlos con cada personaje? ¿Han podido explicárselo a los peques? En todo caso, prueben jugando clicando en el siguiente enlace:

http://www.euskadikoorkestra.es/web/juegos/aula_musica/es/juego05.html

Que pasen un buen día. Y si los peques han disfrutado con la entrada también lo pasará servidor de ustedes. Para ellos la he escrito.