Anything Goes (Todo vale)

Hay entradas que a uno le dejan tocado emocionalmente. Es lo que me sucedió con “Gente humilde”, que publiqué el pasado martes. Los motivos son obvios si han visto el vídeo. Y como quiera que ahora me ha dado por confeccionar vídeos por la única razón de que me divierte, necesitaba hacer otro para compensar, para desquitarme. Así que me puse manos a la obra con este fantástico número del musical Anything Goes (Todo vale) que le da título.
Anything Goes es un musical de Cole Porter que se estrenó en Broadway en 1934 con gran éxito, siendo representado con cierta regularidad desde entonces –con ciertas modificaciones que hizo el autor en las sucesivas reposiciones– y llevado al cine en un par de ocasiones.
En 1934, en plena Gran Depresión, se vivían tiempos tan dramáticos como ahora tras la crisis provocada por el hundimiento de Wall Street en 1929. Despidos masivos, aumento considerable del paro y de la pobreza, desahucios, hambre… Los tiempos habían cambiado. También para el teatro: el público, pobre como las ratas, buscaba en él más que nunca la evasión. Porter supo combinar esta con la mordacidad que le caracterizaba y escribir un musical que, aunque hoy pueda parecernos un tanto ingenuo, ahondaba en los problemas que realmente preocupaban a las gentes de entonces.
“Anything Goes”, el número, es el que recoge el vídeo que figura arriba a cargo de la actriz y cantante Sutton Foster, quien interpretó el papel de Reno Sweeney (la protagonista) en la reposición en Broadway del delicioso musical en 2011. Posiblemente sea la mejor reposición –a mí así me lo parece– de cuantas se han llevado a cabo. La actuación de Foster, acompañada del elenco de la obra, corresponde a un momento de la ceremonia de entrega de los premios Tony de 2011, en la que compañía y actriz se llevaron sendos galardones. Lo único que he hecho ha sido traducirlo.
Solo recoge parte de la letra de la canción, por lo que añado unos cuantos versos más: “Los tiempos han cambiado / y el reloj vuelve atrás con demasiada frecuencia / desde que los puritanos se asustaron (…). / Buenos escritores que antaño conocían lo mejor del vocabulario / hoy en día usan solo palabras de cuatro letras en sus obras. / Todo vale. (…) / El mundo se ha vuelto loco. / Lo bueno es malo; / lo blanco, negro; / el día, noche. / Lo que no ocurre / es que anden mendigando un céntimo /los que poseían varias mansiones”.
Como ahora. Y es que todo está dicho. Y redicho.

 

Gente humilde

Hay días en que pienso en mi gente y siento que mi pecho se llena de angustia. Entonces despierta en mí de repente un deseo de vivir en soledad. Siento una tristeza en mi pecho, un resentimiento por no saber cómo luchar. Y aunque no creo pido a Dios por mi gente. Es gente humilde. ¡Tengo ganas de llorar!

Gente humilde es una canción cuya melodía compuso Aníbal Augusto Sardinha Garoto (1915-1955) con letra de Vinícius de Moraes y Chico Buarque. Una emotiva y conmovedora canción a más no poder, que la cautivadora y personalísima voz de Renato Russo (1960-1996) intensifica aún más. La versión del vídeo forma parte del CD Songbook Vinícius de Moraes. Volume 3 (1993) y le acompaña a la guitarra Hélio Delmiro. En cuanto a las imágenes son de la excelente película brasileña Cidade de Deus (2002, Ciudad de Dios), dirigida por Kátia Lund y Fernando Meirelles. El vídeo no es una especie de tráiler, de resumen, de la misma, sino que he utilizado algunas de sus escenas y las he montado de acuerdo con la letra de la canción, al menos como yo la siento.

O mundo é um moinho

Si ven el video y les gusta les agradecería que, si no es mucha molestia, así lo hicieran constar en YouTube. Muchas gracias.

Si O mundo é um moinho no le conmueve, perturba, emociona o inquieta, si no siente nada al escucharla, le viene como anillo al dedo la frase de Pessoa: “El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad”.

Esta bellísima canción fue compuesta por Cartola (Angenor de Oliveira, 1908-1980), cantante, compositor, poeta y guitarrista carioca, para muchos el mejor sambista de la historia de la música brasileña, quien falleció casi tan pobre como nació y solo fue reconocido después de su muerte, cuando la samba hacía poco que había salido de las favelas y llegaba a las calles de Rio. Empezó a captar la atención nacional nada menos que en 1974, con 65 años, cuando lanzó el LP Cartola, al que siguió en 1976 otro titulado Cartola II, que contiene O mundo é um moinho, una de las canciones más delicadas y sensibles que conozco. Compuesta en 1974 para Creuza Francisca dos Santos, ahijada de su primera esposa, cuando era una niña, la escuchamos en este vídeo en la versión que ofreció en directo en 1978 y salió a la venta en 1982, dos años después de su muerte, en el álbum Cartola ao Vivo.

Los demás detalles del vídeo se recogen en el mismo.