Cinco temas de Disney a ritmo de jazz

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Puede que muchas de las películas de Walt Disney sean un tanto almibaradas y estén llenas de tópicos y clichés, mas lo cierto es que el mundo mágico que creó ha seducido a niños de todo el mundo –y también adultos– durante generaciones. Y va para largo.

En ese mundo la música cobra especial relevancia y sus melodías no solo cautivaron a los espectadores sino también a un gran número de cantantes y músicos instrumentistas, que las han versionado una y mil veces. De ellas vamos a ocuparnos hoy, en concreto de cinco correspondientes a la época de esplendor de la animación tradicional. Todas, eso sí, en clave de jazz.

De los cinco temas que hemos seleccionado, dos corresponden a Blancanieves (Snow White and the Seven Dwarfs) película estrenada en 1937 que inició una nueva etapa en el terreno de la animación: “Someday My Prince Will Come” (mi príncipe vendrá) y “Heigh-Ho”. La música es de Frank Churchill, quien ya en 1933 había colaborado con Disney en el corto The Three Little Pigs (Los tres cerditos) con la canción Who’s Afraid of the Big Bad Wolf? (¿Quién teme al lobo feroz?) y luego compondría las bandas sonoras de Dumbo y Bambi, entre otras. Las letras son de Larry Morey, aunque en los vídeos que figuran bajo estas líneas no la escucharemos, pues ambos son de versiones instrumentales. La primera, a cargo del trío de Bill Evans –Bill Evans (piano), Chuck Israels (contrabajo) y Larry Bunker (batería)– durante una actuación en Londres en marzo de 1965. La segunda por el cuarteto de Dave Brubeck –Dave Brubeck (piano), Paul Desmond (saxofón), Norman Bates (contrabajo) y Joe Morello (batería)–, que la grabó en 1957 en su álbum Dave Digs Disney.

Ese gran guitarrista de jazz que fue Joe Pass interpreta durante un recital que dio en Viena 1988 «When You Wish Upon a Star» (Cuando deseas a una estrella), canción de Leigh Harline y Ned Washington que forma parte de la banda sonora de Pinocchio (1940, Pinocho) y ganó el Oscar a la Mejor canción original. Pinocho fue la segunda película animada de Disney después de Blancanieves.

De gran guitarrista a gran pianista. Vamos con Duke Ellington y “Chim Chim Cheree”, canción de la banda sonora de Mary Poppins (1964), que compusieron –como todas las demás del filme– Richard M. Sherman y Robert B. Sherman y que también ganó el Oscar a la Mejor canción original. La versión que escuchamos forma parte del álbum Duke Ellington Plays Mary Poppins (1965).

Volvemos a la animación tradicional –de la que no estaba exenta del todo Mary Poppins, que mezclaba en algunos momentos personajes reales y animados– con The Jungle Book (1967, El libro de la selva), una muy libre adaptación del libro de historias escritas por el inglés nacido en India Rudyard Kipling The Jungle Book (1894). Y lo hacemos con esa inolvidable canción que, sin duda, es la más famosa de la película: “The Bare Necessities” (“Busca lo más vital” se tituló en la versión doblada al español), compuesta por Terry Gilkyson. La versión de Louis Armstrong, con la que finalizamos la entrada, es difícil de superar y pertenece a su álbum Disney Songs the Satchmo Way (1968).

Feliz domingo.

Cinco saxos, cinco baladas

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“Central Park Sax Man” (2011), fotografía de Chris Lord.

Cinco de los mejores saxofonistas de la historia del jazz –Coleman Hawkins, Ben Webster, Lester Young, Charlie Parker y John Coltrane– interpretan cinco grandes baladas: For You, For Me, For Evermore; Stardust; These Foolish Things; Lover Man, y Say It (Over and Over Again). Hemos ordenado los vídeos en función del año de nacimiento de cada uno de los protagonistas de nuestra entrada. Todos –temas e intérpretes–, a juicio de un servidor, son excelentes y nada más lejos de mi ánimo que establecer ningún tipo de preeminencia entre ellos.

Empezamos, así, con Coleman Hawkins (1904-1969), cuyo estilo –tan fluido como enérgico– contribuyó poderosamente a consolidar el saxofón como uno de los principales instrumentos del jazz. Hawkins nos deleita con una composición de George Gershwin –For You, For Me, For Evermore– que compuso alrededor de 1936-1937 y permaneció prácticamente olvidada hasta que en 1946 su hermano Ira escribió la letra para la banda sonora de la película de 1947 The Shocking Miss Pilgrim. La grabación que escuchamos corresponde al álbum At Ease with Coleman Hawkins (1960) y acompañan a Hawkins Tommy Flanagan (piano), Wendell Marshall (contrabajo) y Osie Johnson (batería).

Del saxo, Ben Webster (1909-1973), El Rana, como era conocido este excelente músico por sus ojos saltones, salía un sonido tan aterciopelado como pocos más han conseguido. Su vibrato –alguna ventaja tendría que tener ser asmático, pues en principio a esta circunstancia se debió la celebrada sinuosidad del sonido de su saxo–, su fraseo, su genialidad armónica y melódica, lo convierten en uno de los grandes saxos de la historia del jazz. El bello tema que hemos elegido de su amplísima discografía es Stardust. Lo compuso en 1927 Hoagy Carmichael y es uno de los grandes estándares del jazz, con más de 1.500 grabaciones. La versión pertenece a su álbum There Is No Greater Love, que grabó en 1965 con Kenny Drew (piano), Niels-Henning Ørsted Pedersen (contrabajo) y Alex Riel (batería).

El mismo año que Webster nacía Lester Young (1909-1959), uno de los grandes precursores del jazz moderno y el padre de la tendencia jazzística denominada cool, continuadora del be bop y precursora del hard bop, figura clave en la evolución del jazz contemporáneo. Billie Holiday, su alma gemela, lo bautizó como The Pres, el presidente de los saxofonistas. Escuchamos a este gran músico de sonido elegante y suave, acompañado Oscar Peterson (piano) y su trío – Barney Kessel (guitarra), Ray Brown (contrabajo) y J.C. Heard (batería)– en ese fantástico tema que es These Foolish Things y que compusieron en 1936 Harry Link, Holt Marvell y Jack Strachey para la comedia musical británica Spread it Abroad.

Vamos ahora con el legendario Charlie Parker (1920-1955), emblemática figura del bop, movimiento que revolucionó con sus improvisaciones, su fraseo vertiginoso, su ritmo de acentuaciones irregulares y estructura armónica compleja. El tema que hemos seleccionado, precioso, es Lover Man, escrito por Jimmy Davis, Ram Ramírez y James Sherman en 1941, que siempre se ha asociado a Billie Holiday. No en balde, pues fue compuesto expresamente para ella. La grabación que escuchamos es de 1946 y está considerada una de las más apasionadas de la discografía de Bird. Le acompañan Howard McGhee (trompeta), Jimmy Bunn (piano), Bob Kesterson (contrabajo) y Roy Porter (batería).

Terminamos la entrada con John Coltrane (1926-1967). Una de las características de su estilo es la contraposición entre pasajes rápidos y largos sonidos individualizados que alterna con silencios, logrando así un clima inigualable de emoción y enardecimiento. Sus interpretaciones marcan una etapa hacia al free jazz y puede decirse que fue el creador de una escuela propia que ha influido sobre numerosos músicos. Say It (Over and Over Again) –de Jimmy McHugh y Frank Loesser para la banda sonora de la película de 1940 Buck Benny Rides Again– es el tema que escuchamos en la grabación que figura en el hermoso álbum de Coltrane Ballads, con McCoy Tyner (piano), Jimmy Garrison (contrabajo) y Elvin Jones (batería).

Que pasen un buen día.

Mis cinco baladas

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En su blog River of country –magnífico, no se lo pierdan, sobre todo si son aficionados a este género, si no igual descubre cosas nuevas– Eduardo de Frutos me lanza un reto siguiendo una iniciativa de 365 RadioBlog consistente en preguntar cuáles son las cinco baladas favoritas “a tres amigos blogueros para que ellos a su vez se lo lancen a otros tres amigos para que se vaya repitiendo la cadena y pasado un tiempo, recopilar los datos obtenidos y sacar un ranking resultante de vuestras respuestas”. Uno de esos amigos que Eduardo seleccionó fui yo y, como le comenté en su momento (día 9), aunque ando muy liado, lo haría esta misma semana. Me gustan los retos (los amables como este, por supuesto; más viniendo de quien viene). En consecuencia la entrada de hoy –a pesar de que acabo de darme cuenta de que ya finalizó el plazo señalado por 365 RadioBlog– está dedicada a los gustos musicales de un servidor en el campo de las baladas.

No ha sido nada fácil seleccionar cinco. A veces eran unas, a veces otras. Esta. Esta, sí. Pero… No, esta mejor. ¿Y por qué no esta otra? Finalmente me he decidido por las cinco que figuran a continuación. ¿Mis favoritas? Desde luego, pero entre otras muchas más. Perfectamente podrían ser otras cinco totalmente distintas. Por esta razón las he ordenado cronológicamente (según el año en que cada una de ellas fue compuesta).

Vamos con la primera. Insisto que ello no significa que para mí sea la número uno (todas las que siguen lo son). Se trata de Embraceable You, bella canción que los hermanos George e Ira Gershwin compusieron en 1928 para la opereta East is West, que no llegó a estrenarse, y que en 1930 triunfaría con el musical, también suyo, Girl Crazy. La escuchamos en la espléndida voz de Sarah Vaughan en la grabación que figura en su álbum Sarah Vaughan with Clifford Brown (EmArcy Records 1954).

De espléndida voz a espléndida voz. De Sarah Vaughan a Ella Fitzgerald. La canción: Misty, precioso tema de 1954 que compuso ese magnífico pianista de jazz que fue Erroll Garner y que escuchamos en esta grabación incluida en el álbum Ella Fitzgerald Sings Songs from «Let No Man Write My Epitaph» (Verve 1960).

Nos referíamos a Clifford Brown –uno de los mejores trompetistas de jazz– cuando hablábamos de Sarah Vaughan. Fallecido en 1956 a los 25 años, formó parte del legendario grupo Jazz Messengers, que conducía el batería Art Blakey. Uno de los miembros del grupo –de la nueva formación surgida en 1958– fue el saxofonista Benny Golson, que en memoria de Brown compuso en 1957 esta maravillosa balada: I Remember Clifford. En el vídeo que sigue son los Messengers de 1958 –Art Blakey (batería), Lee Morgan (trompeta), Benny Golson (saxo), Bobby Timmons (piano) y Jymie Merritt (contrabajo)– quienes interpretan el tema en esta actuación en Bélgica de 1958.

Cambiamos de registro y nos vamos con ese excelente poeta y cantautor que es Leonard Cohen. Suya es la cuarta balada que hemos seleccionado, la exquisita Suzanne, que primero fue un poema (“Suzanne Takes You Down”, de su libro de 1966 Parasites of Heaven) que poco después musicalizó y grabó en su álbum de 1967, el primero de su carrera, Songs of Leonard Cohen.

Para terminar, todo un clásico de la década de 1960: Nights in White Satin, una de las mejores canciones –y la más famosa– de la banda de rock británica The Moody Blues. No alcanzó la popularidad de que goza al principio –cuando era un corte más de su LP Days of Future Passed–, pero luego se grabó en sencillo una versión algo más reducida y el éxito fue arrollador.

Todas las baladas que incluyo en la presente entrada me traen buenos recuerdos. Pero esta última… ¡Ay esta última! Tenía el sencillo de Nights in White Satin –en una versión que terminaba en el minuto 5:38 del vídeo que figura bajo estas líneas– y no había guateque en la que no sonara más de una vez. Lo tenía todo: era bella –tanto que la chica con la que la bailaba (aunque no siempre fuera la misma), o eso me parecía–, lenta –de esas de bailar agarrado– y larga en duración.

Que disfruten de un buen fin de semana.