If He Walked into My Life

¿Debería de haber sido más dura con él? ¿Debería de haberle tratado con mayor ternura? ¿Era sensible o solo un tipo frío? ¿Fue poco lo que le di? ¿Fue demasiado?

¿Fueron sus días aburridos? ¿Se sintió abandonado por las noches? ¿Sobreestimé mi propósito? ¿Acaso me interesé demasiado por el hombre y olvidé al niño?

¿Será culpa de las veces que lo mimé, o de las veces que le quise controlar? ¡Qué lástima! Nunca encontré al niño antes de perderlo.

Me preguntaré, sin embargo, toda mi vida que salió mal. ¿Cometería los mismos errores si quisiera de nuevo formar parte de mi vida? Si me llamara, si volviera a aparecer en mi vida.

If He Walked into My Life –que podemos traducir, al menos así lo he hecho yo, como ‘Si volviera a aparecer en mi vida’– es una canción con música y letra de Jerry Herman, uno de los compositores y letristas más reputados del teatro musical de Broadway que hoy, 10 de julio, cumple 88 años. Herman es especialmente conocido por ser el autor de Hello, Dolly! (1964), así como de otros magníficos musicales como Mame (1966) o La Cage aux Folles (1983).

If He Walked into My Life es una de las canciones de Mame, una de las estupendas canciones de Herman, por tanto, además de la más conocida de la obra. Mame, como los otros musicales citados, fue un gran éxito y permaneció en cartel desde el 24 de mayo de 1996 al 3 de enero de 1970. El mismo año de su estreno, If He Walked into My Life fue grabada por Bobby Darin, Louis Armstrong, Herb Alpert y Eydie Gormé. La versión de esta última –que por entonces era conocida en España por sus éxitos con el trío Los Panchos– entusiasmó a público y crítica y le valió a Eydie Gormé el Grammy a la Mejor cantante femenina en 1967. Y aunque uno esto de los premios no se lo acaba de creer y en el fondo se la trae al pairo, en esta ocasión, opino, fue más que merecido.

Escuchamos If He Walked into My Life por Eydie Gormé (1966, álbum Don’t go to Strangers) en este video que he elaborado con imágenes de la película ‘Wicker Park’ (2004, ‘Obsesión’), con Diane Kruger y Josh Hartnett.

Harlem Nocturne

Otro video. Hoy muy distinto al de ayer excepto en una cosa: la buena música. Harlem Nocturne, la sensual melodía que recoge el de hoy, es un estándar de jazz que compuso en 1939 Earle Hagen, al que luego añadió letra Dick Rogers, para la orquesta de Ray Noble, en la que el primero tocaba el trombón por entonces, siendo elegida por el líder de la big band, Randy Brooks, al año siguiente como su tema principal y grabada en disco. Hagen escribió la canción como un tributo al saxofonista Johnny Hodges, conocido por su trabajo en solitario con la banda de Duke Ellington.

No obstante, la popularidad que alcanzó Harlem Nocturne se debe principalmente a la grabación que llevaron a cabo The Viscounts en 1959. Tres años antes, sin embargo, la había grabado otro gran saxofonista, Illinois Jacquet (1922-2004), y como quiera que su versión es mi preferida es la que he elegido para confeccionar este vídeo acompañada de imágenes de varios clips de YouTube (Harlem Renaissance) y de la película Scarface (1932), dirigida por Howard Hawks.

¿HACE CALOR? PUES ¡DEJA QUE NIEVE! (LET IS SNOW!)

Es probable que al ver el video que figura bajo estas líneas no entiendan gran cosa. Prueben. ¿Nieve y sol tórrido al mismo tiempo?

Let It Snow! Let It Snow! Let It Snow!, o simplemente Let It Snow (Deja que nieve) es una canción de Jule Styne con letra de Sammy Cahn, uno de sus preciados colaboradores. La consideramos una canción navideña, pero nada más lejos de la intención de sus autores. Esta que sigue es la historia de la canción.

Sucedió un día de julio de 1945, uno de los días más calurosos que se recuerdan en California desde que se tienen registros, un día, pues, tan bochornoso como los que estamos pasando ahora con la puñetera ola de calor que nos invade, nos agota y abate. No son, obviamente, estos días los más propicios para dar rienda suelta a la creatividad, pues sabido es que el calor excesivo embota los sentidos, nos aturde y dificulta pensar con claridad. Mas no a todos. ¿Verdad que los niños no dejan de jugar por mucho calor que haga? Algo parecido sucede con las personas hiperactivas, y Jule Styne –el compositor de la melodía de Let is Snow! y de otras canciones como Diamonds Are a Girl’s Best FriendThree Coins in the Fountain o Just in Time y musicales como GypsyGentlemen Prefer Blondes o Funny Girl– lo era, y como suele ser habitual entre los poseedores de tal carácter –y algo de eso sé por mi propia experiencia– hablaba en un tono muy bajo y con una vocalización muy mala, por lo que muchas veces lo que decía resultaba ininteligible.

Pues bien, a Jule Styne y a su amigo el letrista Sammy Cahn –que residían en Hollywood por motivos profesionales– les dio por imaginar que se encontraban en un frío lugar en el que estaba nevando. Los niños y los adultos hiperactivos suelen tener algo en común: la imaginación y la fantasía siempre están activas, lo que fomenta la creatividad. La imaginación, la fantasía, pueden ser una fuga de la realidad, pero en interacción con ella pueden, por esto mismo, crear cosas geniales, como la canción que nos ocupa.

La imaginación lo puede todo, pues todo es cuestión de la mente, se dice. A mí me ha funcionado. Eso sí, he de confesarles que tengo puesto el aire acondicionado.