Puttin’ on the Ritz

Puttin’ On The Ritz es una popular canción del compositor estadounidense de origen ruso Irving Berlin (1888-1989), autor de canciones tan maravillosas como Cheek to Cheek. Escrita en 1929 el título hace referencia a la expresión coloquial Puttin’ on the Ritz, algo así como engalanarse para el Ritz, es decir, vestir elegantemente, a la última moda, con estilo. Esta última es la que he considerado más acertada, pues para ‘ir al Ritz’ hay que vestir de forma elegante y a la última, pero con clase, es decir, con estilo.

Puttin’ On The Ritz ha formado parte de la banda sonora de diversas películas, como Idiot’s Delight (1939) –en la que la Clark Gable canta y baila el tema en una curiosa y simpática escena–, Blue Skies (1946, Cielo azul), con Fred Astaire, o la divertida Young Frankenstein (1974, El jovencito Frankenstein), con Gene Wilder y Peter Boyle. De esta última, con libreto de Mel Brooks, director de la película, se hizo una adaptación al teatro musical con el mismo título que se estrenó en Broadway en 2007 y luego se ha repuesto varias veces. En 2017 se estrenó en el londinense West End con Shuler Hensley en el papel de Frederick Frankenstein. La representación del número Puttin’ On The Ritz durante la ceremonia de entrega de los Premios Olivier de 2018 es la que recoge el vídeo. Inconmensurable Shuler Hensley y magnífica coreografía.

Anything Goes (Todo vale)

Hay entradas que a uno le dejan tocado emocionalmente. Es lo que me sucedió con “Gente humilde”, que publiqué el pasado martes. Los motivos son obvios si han visto el vídeo. Y como quiera que ahora me ha dado por confeccionar vídeos por la única razón de que me divierte, necesitaba hacer otro para compensar, para desquitarme. Así que me puse manos a la obra con este fantástico número del musical Anything Goes (Todo vale) que le da título.
Anything Goes es un musical de Cole Porter que se estrenó en Broadway en 1934 con gran éxito, siendo representado con cierta regularidad desde entonces –con ciertas modificaciones que hizo el autor en las sucesivas reposiciones– y llevado al cine en un par de ocasiones.
En 1934, en plena Gran Depresión, se vivían tiempos tan dramáticos como ahora tras la crisis provocada por el hundimiento de Wall Street en 1929. Despidos masivos, aumento considerable del paro y de la pobreza, desahucios, hambre… Los tiempos habían cambiado. También para el teatro: el público, pobre como las ratas, buscaba en él más que nunca la evasión. Porter supo combinar esta con la mordacidad que le caracterizaba y escribir un musical que, aunque hoy pueda parecernos un tanto ingenuo, ahondaba en los problemas que realmente preocupaban a las gentes de entonces.
“Anything Goes”, el número, es el que recoge el vídeo que figura arriba a cargo de la actriz y cantante Sutton Foster, quien interpretó el papel de Reno Sweeney (la protagonista) en la reposición en Broadway del delicioso musical en 2011. Posiblemente sea la mejor reposición –a mí así me lo parece– de cuantas se han llevado a cabo. La actuación de Foster, acompañada del elenco de la obra, corresponde a un momento de la ceremonia de entrega de los premios Tony de 2011, en la que compañía y actriz se llevaron sendos galardones. Lo único que he hecho ha sido traducirlo.
Solo recoge parte de la letra de la canción, por lo que añado unos cuantos versos más: “Los tiempos han cambiado / y el reloj vuelve atrás con demasiada frecuencia / desde que los puritanos se asustaron (…). / Buenos escritores que antaño conocían lo mejor del vocabulario / hoy en día usan solo palabras de cuatro letras en sus obras. / Todo vale. (…) / El mundo se ha vuelto loco. / Lo bueno es malo; / lo blanco, negro; / el día, noche. / Lo que no ocurre / es que anden mendigando un céntimo /los que poseían varias mansiones”.
Como ahora. Y es que todo está dicho. Y redicho.