Zaz

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Nacida el 1 de mayo de 1980 en Tours, esta cantautora francesa que combina hábilmente el gypsy jazz, el musette, el swing y la chanson de toda la vida, se ha convertido en poco tiempo en un todo un fenómeno mediático. Hace tres años prácticamente nadie conocía a Zaz, hoy es una de las cantantes francesas de mayor repercusión mundial.

Su trayectoria musical se inicia en 2001. Formó parte de diversos grupos y en 2007 el productor musical –también cantante y compositor– Kerredine Soltani se cruzó en su camino. Buscaba una voz “cascada y un poco rota”, Zaz mandó una muestra de su trabajo, de las canciones que publicaba en su cuenta de Myspace, que entusiasmó a Soltani. En 2010 apareció, primero como sencillo, luego formando parte de su primer Cd (Zaz), la canción que escribieron para ella Soltani y Tryss, Je veux, y el éxito fue inmediato y rotundo. Veamos a Zaz en esta versión acústica de la canción que la lanzó en el que es su escenario preferido: la colina de Montmartre. La actuación es de 2012.

“Dame una habitación en el Ritz, no la quiero. / Las joyas de la casa Chanel, no las quiero. / Dame una limusina, ¿qué haría con eso? / Ofreceme sirvientes, ¿qué haría con ellos? / Una mansión en Neufchâtel; eso no es para mí. / Ofréceme la Torre Eiffel, ¿que haría con eso? / Quiero el amor, la alegría, el buen humor. / No es tu dinero lo que me hará feliz”, dice la letra de esta excelente canción, toda una declaración de principios de quien ha mostrado tener un fuerte compromiso social.

Hemos elegido este vídeo por dos razones. La primera, y más importante, porque a Zaz hay que verla en directo. Escuchando sus discos se disfruta –y mucho–, pero en directo –con la viveza que desprende, su fuerza vocal, su frescura– transmite alegría, inyecta vida. La segunda –estrechamente ligada a la primera– porque, contrariamente a lo que muchos piensan, Zaz no es una cantante formada en la escuela de la calle sino que estudió solfeo, violín y piano en conservatorio. “Lo que ocurre es que, cuando salió el primer disco, yo estaba cantando en la calle. Pero fue apenas un momento en mi vida”, declaró a El País (23 de julio de 2015).

Disfrutemos de un par más de actuaciones suyas en Montmartre. En el primer vídeo interpretando Les passantes, una canción de Georges Brassens que compuso en 1972 con estrofas del poema homónimo de Antoine Pol publicado en 1913. En el segundo, la famosísima La vie en rose, uno de los mayores éxitos de Édith Piaf que estrenó en 1945 con letra suya y música de Louiguy (Louis Gugliemi).

Tras el éxito de su primer álbum, en 2011 salió a la venta su álbum Sans tsu tsou, una recopilación de sus mejores directos; en 2013 Recto Verso, con catorce nuevas canciones, y en 2014 esa joya titulada Paris, Cd en el que versiona once fantásticos temas de la chanson además del clásico de Cole Porter I Love Paris y de uno nuevo: Paris, l’après-midi.

Es de este último álbum –me dejo llevar por mi gusto personal– que incluimos las cuatro canciones que siguen: Paris sera toujours Paris –un éxito de 1939 de Maurice Chevalier con música de Casimir Oberfeld y letra de Albert Willemetz–, Sous le ciel de Paris (1954, letra de Jean Dréjac y música de Hubert Giraud), La complainte de la butte (letra de Jean Renoir y música de Georges van Parys para la película de 1955 French Cancan, del propio Jean Renoir –en un momento del concierto que dio en el festival de San Sebastián Jazzaldia, en 2015–, y –con Charles AznavourJ’aime Paris au mois de mai, del propio Aznavour y Pierre Roche, que el primero grabó en 1964.

Que disfruten de un buen día.

París. Cinco canciones

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La ciudad del amor. Eso afirman muchos que es París, y eso dice la canción con la que comenzamos esta entrada: Sous le ciel de Paris, una composición de Hubert Giraud (música) y Jean Dréjac (letra) que cantó por primera vez Jean Bretonnière en la película homónima dirigida por Julien Duvivier y estrenada en 1951. “Bajo el cielo de París  vuela una canción”, “bajo el cielo de París  pasean los enamorados”, cuya “felicidad se construye sobre una atmósfera hecha para ellos”. Y es que “el cielo de París tiene un secreto. Tras veinte siglos está enamorado”. Son algunos de los versos de este hermoso tema que ha sido interpretado y grabado, entre otros, por cantantes franceses como Joséphine Baker, Édith Piaf, Yves Montand, Juliette Gréco o Mireille Mathieu, y fuera de Francia –con el título de Under Paris Skies– por Andy Williams, Paul Anka o Bing Crosby, además de las versiones jazzísticas de Duke Ellington, Toots Thielemans y Coleman Hawkins. Escuchamos la versión de Édith Piaf (grabación de 1954), cuya versión –con la de Montand– la convirtió en un todo un símbolo de la capital gala en el mundo.

Bajo el cielo, pero ¿y bajo los puentes? “Bajo los puentes de París, cuando cae la noche / indigentes de todo tipo se cuelan a escondidas. / Están contentos de encontrar un lecho / en el hotel de la corriente de aire, en el que no pagan mucho. / El perfume y el agua son baratos, mi querido marqués, / bajo los puentes de París”, dice el estribillo de este hermoso vals musette. Bella y popular chanson escrita en 1913, Sous les ponts de Paris (letra de Jean Rodor y música de Vincent Scotto) es una de las canciones francesas más celebradas que han interpretado desde Maurice Chevalier, Colette Renard o Lucienne Delyle a Eartha Kitt y Juliette Gréco. Versión de lujo es la que insertamos, la que interpretan Juliette Gréco y Melody Gardot y pertenece al disco de la primera Ça se traverse et c’est beau (2012).

Mientras esos indigentes buscan refugio, ese París canalla, con sus proxenetas, sus jóvenes prostitutas, sus hampones, ese París desigual de elegantes bulevares y sombríos suburbios, bohemio y decadente, de vida alegre y desenfadada en el que se encuentran toda clase de espectáculos y placeres, se muestra por la noche en toda su intensidad y fue –y es– un atractivo para muchos de sus visitantes. A ese París, con la ironía cargada de crítica social que caracteriza sus letras y su particular visión, canta Léo Ferré en Paris Canaille, canción de Léo Ferré que dio título a su primer álbum, editado en 1953. Fue su primer gran éxito comercial, sobre todo desde que la grabó Catherine Sauvage ese mismo año. Es esta quien la interpreta, acompañada por la orquesta de Raymond Lefèvre, en esta actuación para la televisión francesa de 1965.

Sin embargo, a las cinco de la mañana son muchos quienes se levantan para ir a trabajar. Para unos y para otros, el sueño se acaba. Una de las canciones que durante los hechos de Mayo del 68 fue adoptada por la juventud como una especie de himno es Il est 5 heures, Paris s’éveille (Son las cinco de la mañana, París despierta), de Jacques Dutronc, cantante de éxito que ya había conseguido un par de números uno en el ranking de canciones más escuchadas en Francia. Con letra de Jacques Lanzmann –inspirada en una canción de 1802, Tableau de Paris à cinq heures du matin, de Marc-Antoine-Madeleine Désaugiers–, miles de gargantas corearon “París despierta, París despierta” durante las manifestaciones.

Sea bajo el cielo, bajo los puentes, canalla o no, París fascina como pocas ciudades en el mundo. Como decía Humphrey Bogart a Ingrid Bergman en la mítica película Casablanca “Siempre tendremos París”. Y es que París siempre será París. En francés, Paris sera toujours Paris, un éxito de 1939 de Maurice Chevalier (música de Casimir Oberfeld y letra de Albert Willemetz) con el que nos despedimos por hoy con esta alegre y contagiosa versión de Zaz, cantautora francesa que combina hábilmente el gypsy jazz, el musette, el swing y la chanson de toda la vida.

Passez une bonne journée.