Sílvia Pérez Cruz

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Fotografía de la carátula de “Domus”

Adoro a esta mujer de personalísima voz, versátil como pocas, poderosa, magnética y seductora, exenta de cualquier artificio, que consigue hipnotizar a quien la escucha desde la primera nota que sale de su privilegiada garganta. Desde que se publicó su primer disco en solitario, 11 de novembre (2011), hasta el reciente Domus (2016), su éxito ha sido tan deslumbrante como inesperado, pero del todo merecido.

Claro que detrás de su triunfo hay muchos años de formación y trabajo. Cuando a los 18 años Sílvia (con acento en la ‘i’, pues es catalana y así escribe su nombre; nació en el municipio gerundense de Palafrugell en 1983) se trasladó a Barcelona poseía ya un muy buen bagaje musical: había estudiado solfeo, piano y saxo alto en la Escuela Rita Ferrer de su localidad natal; estudiado y dado clases en la escuela de arte ALART –fundada por su madre Gloria Cruz, profesora de expresión artística–; había cantado alguna que otra vez en la taberna La Bella Lola con su padre, Cástor Pérez, investigador de la habanera y guitarrista; tocado el saxo en grupos de funky, bossa nova y jazz, y cantado con la coral Noche de Junio por Italia, Hungría, Francia y Noruega.

Ya en Barcelona prosiguió su formación el Taller de Músics (recibió clases de cajón, armonía y combo jazz) y en la Escola Superior de Música de Catalunya, donde estudió canto jazz, licenciándose en 2008.

En 2001 dio sus primeros conciertos en Barcelona con el pianista Sergi Sirvent y el bailarín Damián Muñoz y entre 2001 y 2011 cantó en más de diez grupos de diferentes estilos: flamenco, jazz, pop, música tradicional catalana, folklore ibérico y folklore sudamericano. Ha formado parte de los grupos Las Migas, Llama, Coetus, etc. Con Las Migas grabó el Cd Unas voces y Reinas del matute (2010) y con Llama Llama (2006) y Rompiendo aguas (2011). Asimismo, ha participado en diversos espectáculos como Immigrasons, Camarón. La leyenda del tiempo, 30 años después y Vientos y lugares. En este apartado, ha ganado dos premios Butaca por la composición de las bandas sonoras de las obras teatrales Terra Baixa (Lluís Homar) e Informe per a una acadèmia (Ivan Benet).

Immigrasons –estrenado en 2006 por un grupo de músicos catalanes y argentinos con canciones propias y versiones de otras a partir de un intenso trabajo de documentación realizado con testimonios de migrantes por razones políticas, sociales o económicas– fue la primera colaboración de Sílvia con el barcelonés Raül Fernández Miró (Refree) y dio lugar al disco homónimo que se publicó en 2007 y se reeditó en 2015. A este pertenece el primer tema que escuchamos: Corrandes d´exili (composición de Raül Fernández, Ernesto Snajer y Sílvia Pérez Cruz). Corrandes d´exili se incluye también en granada (en minúscula), álbum que salió a la venta en 2014, primer disco que Sílvia y Raül Fernández firman conjuntamente.

En 2011 comenzó un proyecto muy personal: un disco en homenaje a su padre titulado 11 de novembre, que se presentó en Liceu de Barcelona en 2012, en el que canta, arregla y coproduce, escribe y compone. El álbum, editado también en Francia y Portugal, recibió varios premios y un Disco de Oro por las más de 20.000 copias vendidas. Coproducido con Raül Fernández Miró y compuesto por ella casi en su totalidad, fue su primer álbum en solitario. 11 de novembre se titula así porque ese fue el día en que murió su padre, en 2010. Del mismo escuchamos la canción compuesta por ella Memoria de pez durante un concierto que dio en el Auditori de Sant Cugat del Vallès.

Asimismo, ha colaborado con Toti Soler, Javier Colina, Eliseo Parra, Lluís Llach, Gino Paoli o Joan Manuel Serrat, entre otros; ha cantado con la Orquesta Nacional de España y trabajado en diferentes auditorios y teatros de Europa, Túnez, Argelia, Brasil, Argentina, México, Cuba, Venezuela y Estados Unidos. Con Colina participó como voz principal en el álbum En la imaginación (2011), premio al Mejor álbum de jazz y músicas contemporáneas en la IV edición de los Premios de la Música Independiente. Uno de sus temas, obra del compositor y guitarrista cubano Óscar Hernández Falcón, es Ella o yo. Vamos con él en un momento del concierto que tuvo lugar en el Palau de la Música Catalana en Barcelona con una muy buena formación: Javier Colina (contrabajo), Marc Miralta (batería), Albert Sanz (piano) y Perico Sambeat (saxo).

Sílvia, como veíamos, no ha descuidado otras disciplinas artísticas y ha compuesto y cantado para danza y teatro y participado en las bandas sonoras de las película Blancanieves (2012) –de Pablo Berger, ganadora de diez premios Goya, entre ellos el de Mejor canción original (No te puedo encontrar), que interpretó ella misma– y Cerca de tu casa (2016), una película musical de Eduard Cortés sobre el drama de los desahucios en el que no solo canta sino que también interpreta uno de los personajes principales (Sonia). De la banda sonora surgió el álbum Domus (2016), que salió antes del estreno del filme y cuya música trasciende esta.

De su último trabajo incluimos No hay tanto pan –canción que abre el álbum y es la última que suena en la película– en una actuación de Sílvia en los premios Gaudí de 2016; Duérmete, la primera del filme y la última del disco –un tema “sobre el opio del pueblo: mejor que te duermas y no te enteres de nada”, en palabras suyas–, y una canción en inglés: My dog, en versión acústica durante de programa de TV3 Divendres.

Su discografía en solitario se completa con granada (2014), con Raül Fernández. De este álbum de versiones existen dos ediciones: una primera, que salió a la venta el 6 de mayo de 2014, con un disco, y otra que lo hizo el 11 de noviembre de 2014, con dos discos y, por tanto, con más canciones. A esta última edición Gallo rojo, gallo negro.

También de granada es Pequeño vals vienés, uno de los poemas finales de la obra de Federico García Lorca Poeta en Nueva York que musicó Leonard Cohen con el título de Take This Waltz y apareció en su álbum de 1988 I’m Your Man, si bien con algunas variaciones en el texto.

Que pasen un buen día.

Cortos animados para peques (y adultos). Cinco más

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Como les decía en la anterior entrada dedicada a cortometrajes animados pensando en los niños que estos días están de vacaciones, hoy continuamos la selección con cinco más. Cinco vídeos que, si les gustaron los anteriores, no les defraudarán (ni a ellos ni a ustedes, los adultos, que en definitiva serán quienes lean esto), y que si no vieron los del viernes es muy probable que despierten su interés por los publicados ese día.

Comenzamos con Silent, corto de dos minutos y medio de duración producido por los estudios Moonbo (ganadores en 2011 del Oscar al Mejor cortometraje animado por The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore) dirigido por Limbert Fabian y Brandon Oldenburg que se estrenó en 2014. Nos cuenta la historia de dos artistas callejeros que anhelan poder llevar su incomprendido show “Imagen y sonido” a un público que sepa apreciarlo. Una niña descubrirá la magia del cine en una vieja sala de teatro. Silent no deja de ser un homenaje al cine mudo y al momento en que este empezó a ser sustituido por el sonoro. Reconocerán enseguida a Harold Lloyd.

Son ahora dos pintores que rivalizan por ver quién pinta mejor los protagonistas de The Artists, corto dirigido por Sean Mullen estrenado en 2011 y producido por Giant Animation Studios. Al final, se dan cuenta que es mejor colaborar que competir. El vals musette que suena es Bourrasque, que compuso Émile Vacher en la década de 1920.

Anya es un galardonado cortometraje dirigido por Daniel O´Connor que narra la vida de una niña rusa en un orfanato. Es una enternecedora historia de la vida de una niña rusa en un orfanato detrás de la cual hay otra historia, real, no menos conmovedora. El cortometraje se realizó en 2015 para ayudar a la fundación To Russia With Love en su trabajo con los niños huérfanos y abandonados. To Russia With Love fue fundada en 1998 por la dublinesa Debbie Deegan, una ama de casa que decidió acoger en su hogar a dos huérfanas rusas de siete años para que disfrutaran de dos semanas de vacaciones. Se encariñó tanto con ellas que quiso que se quedaran para siempre. Lo consiguió con una, ya que cogió una meningitis y no podía viajar; la otra tuvo que marcharse pasado el tiempo establecido. Un año más tarde, la señora Deegan fue a Rusia a buscarla, la localizó en un orfanato y cuando vio el inmundo establecimiento –como “un enorme retrete” lo describió–  regresó a Irlanda con la intención de montar uno en condiciones. De aquí nació la asociación To Russia With Love, que tiene por misión ayudar a transformar las vidas de los niños abandonados y desfavorecidos a través de programas diseñados para aumentar su autoestima y dignidad.

Un cabrero y su rebaño protagonizan el corto que sigue: El cabrero (The Goat Herder), cortometraje de Will Rose que se alzó con el premio de Animación Independiente en el festival de animación The Blue Plum en Tennessee. Rose se inspiró en su sobrina de dos años tras unas vacaciones en España, cuando paseando por el campo la niña se quedó embobada viendo a un pastor con su rebaño, y decidió realizar este corto.

Terminamos la entrada con Baxter –así se titula el cortometraje– es un mapache obsesionado con el orden. Todo debe estar en armonía. Y de ese modo actúa cuando se cuela en una tienda de dulces. Pero tanta conformidad, al final, termina por jugarle una mala pasada. Dirigido por Ty Coyle –como tesis final de estudios– y presentado al público en 2011, ha sido proyectado en casi treinta festivales y ganado varios premios como mejor corto animado. Fue también nominado al Oscar de la Academia de Estudiantes a la categoría de Mejor película animada.

Seguiremos con los cortos para peques (y adultos) más adelante. Feliz domingo.

Cinco cortos animados para peques (y adultos)

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Para estos días de vacaciones para los peques  hemos elegido unos cuantos cortometrajes animados que me atrevo a afirmar que les gustarán, o al menos no les dejarán indiferentes. Como hemos dicho en otras ocasiones que hemos publicado alguna entrada pensando sobre todo en los niños, es obvio que estos, por su cuenta, no accederán a la misma ni llegarán a leer esto. Así, la complicidad de los adultos deviene, lógicamente, esencial. Pero, sinceramente, no creo que sea un gran sacrificio, pues es posible que disfruten tanto como los peques.

El primero de nuestra selección de hoy es un corto de 2015 titulado Soar que dirigió la artista de animación californiana Alyce Tzue como proyecto de final de carrera y trascendió rápidamente el ámbito académico tras ganar el premio Student Academy Awards (el Oscar de los estudiantes) ese mismo año. A este galardón –como pueden ver– siguieron otros muchos más. Soar nos cuenta la historia de una adolescente que ayuda a un niño a pilotar el avión que le llevará de regreso a casa antes de que sea demasiado tarde.

No menos premiado –más bien al contrario: supera los cincuenta galardones, obtenidos en los ciento ochenta festivales en que ha sido programado– es el corto que sigue, realizado en 2014 por el director de animación alemán Jacob Frey. Se titula The Present y está basado en los cómics que el dibujante brasileño Fabio Coala publica desde 2010 en diversos medios. Su protagonista, Jake, pasa la mayor parte de su tiempo jugando con videojuegos en casa hasta que su madre le regala un perrito.

Sheeped Away es obra del director y actor holandés Junaid Chundrigar. Realizado en 2011 como proyecto de graduación, su argumento gira en torno a un granjero que solo desea estar con sus ovejas. Hasta que llega un ovni y…

Explica su autor que “La idea de hacer Sheeped Away era hacer un homenaje a los viejos dibujos animados americanos con los que crecí. Estos, no necesariamente se hacen para los niños, o no solo para ellos. Yo quería hacer algo (…) para los adultos y los niños. Y para los niños adultos como yo”.

Tamara, una niña soñadora sordomuda a la que le encanta el baile, es la protagonista del cortometraje que, también como proyecto de fin de carrera, realizó Jason Marino en 2013. Tamara es una tierna historia que ha recibido numerosas críticas favorables y cuenta con una acertada banda sonora que compusieron Pade Schimdt y Jaco Won.

Terminamos con Mouse for Sale, premiado cortometraje del belga Wouter Bongaerts –que cuenta con una amplia experiencia en el cine de animación– estrenado en 2010. Su protagonista es un solitario ratón llamado Snickers de una tienda de animales que anhela que alguien lo compre pero tiene un problema: sus orejas son excesivamente grandes. Al final, se lo llevará un niño que se identifica con el nada más verlo, pues sus orejas no son precisamente pequeñas.

Que disfruten con estos cortos y los compartan con los peques. El domingo continuaremos con otros cinco cortos más. Feliz día.